27/11/2019

Cinco ex estudiantes con diversidad cognitiva trabajan en un entorno ordinario por primera vez en la URV

Se formaron con el programa Inserlab y ponen en práctica sus competencias en tareas del Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación

Vanesa López treballa al CRAI del campus Sescelades.

Las personas con diversidad cognitiva deben romper varias barreras, como las que se encuentran en el momento de acceder al mercado de trabajo. La falta de estudios les conduce a trabajos poco cualificados y precarios, que, a menudo, no responden a sus inquietudes. El Curso de Orientación Profesional para la Inserción Sociolaboral (Inserlab), que se hizo por primera vez el 2018-19, pretende ayudarles a superar algunas de estas dificultades proporcionándoles una formación centrada en las competencias. Cinco de los estudiantes de la primera edición del curso están trabajando en el Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI) de la Universidad, su primera oportunidad laboral en un entorno ordinario.

És el cas de Sergi Moncunill, que té una opinió molt clara del que han d’afrontar a nivell laboral: “El problema més habitual és que t’infantilitzen”, això fa que “malgrat que tinguis inquietuds i ganes de fer coses, quan acabes l’educació obligatòria, vas a un Centre Especial de Treball i d’allà no en surts”. Per això ell forma part de la direcció d’entitats socials que treballen per guanyar drets, com ara el dret a vot; desfer tabús i proporcionar la informació adequada, com el de la sexualitat, i millorar l’entorn per fer-lo accessible a tothom.

Es el caso de Sergi Moncunill, que tiene una opinión muy clara de lo que deben afrontar a nivel laboral: “El problema más común es que te infantilizan”; esto hace que “a pesar de que tengas inquietudes y ganas de hacer cosas, cuando acabas la educación obligatoria, vas a un Centro Especial de Trabajo y de ahí no sales “. Por eso él forma parte de la dirección de entidades sociales que trabajan para ganar derechos, como el derecho a voto; deshacer tabúes y proporcionar la información adecuada, como el de la sexualidad, y mejorar el entorno para hacerlo accesible a todo el mundo.

Sergi Moncunill ordenando las revistas en el CRAI campus Catalunya.

La lluita social i personal va dur-lo a demanar una excedència al Centre Especial de Treball d’Aprodisca, a Montblanc, per matricular-se a la Universitat a través del programa Inserlab. Ara és un dels primers joves que formen part de l’experiència pilot del vicerectorats de Relacions Institutcionals, Cultura i Compromís Social i d’Estudiants i Ocupabilitat, amb la col·laboració del CRAI. A la nova feina, Moncunill col·labora en el tractament de les donacions de llibres que arriben i també en l’ordenació de les revistes. Per fer-ho, l’equip docent d’Inserlab, en col·laboració amb el CRAI, va elaborar un manual de tasques de lectura fàcil i adaptat a la seva realitat cognitiva.

La lucha social y personal le llevó a pedir una excedencia en el Centro Especial de Trabajo de Aprodisca, en Montblanc, para matricularse en la Universidad a través del programa Inserlab. Ahora es uno de los primeros jóvenes que forman parte de la experiencia piloto del vicerrectorados de Relaciones Institutcionals, Cultura y Compromiso Social y de Estudiantes y Empleabilidad, con la colaboración del CRAI. En el nuevo trabajo, Moncunill colabora en las tareas relativas a las donaciones de libros que llegan y también en la ordenación de las revistas. Para ello, el equipo docente de Inserlab, en colaboración con el CRAI, elaboró un manual de tareas de lectura fácil y adaptado a su realidad cognitiva.

Guillem Donadeu llenando las bolsas para el envío de libros.

Con intervenciones sencillas como ésta se facilita su adaptación. Como la de Guillem Donadeu, otro de los ex estudiantes de Inserlab, que trabaja en la sección de gestión de servicios a los usuarios del CRAI. Después de haber estudiado Bachillerato, un Ciclo Formativo de Informática y el curso de la URV, este es su primer trabajo, colaborando en tareas de préstamo interuniversitario e interbibliotecario.

Alba Garcia, ex estudiante de Inserlab, trabaja en el CRAI de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud.

Con esta iniciativa, la URV se propone no sólo formar a los jóvenes con diversidad cognitiva, sino incorporarlos en un entorno de trabajo ordinario porque además de mejorar sus competencias, aumente su confianza para encontrar nuevas oportunidades en el mundo laboral. De hecho, Vanesa López, que trabaja en el CRAI Sescelades, y Sergi Moncunill tienen este objetivo y están preparándose para superar las oposiciones de la Generalitat.

La iniciativa forma parte de un proyecto de innovación para mejorar la metodología de trabajo de las prácticas con el apoyo del programa Inserlab, que cofinancia este proyecto, y cuenta con la participación de Grupo Sifu, Aprodisca y Taller Baix Camp, que acompañan a los estudiantes en el proceso de inserción.

Gerard Vilaplana, ex estudiante de Inserlab, trabaja en el CRAI del campus Bellisens.

El proyecto Inserlab de la URV mereció el Premio Diversidad Aurora, que otorga la red europea de universidades Aurora, de entre las 11 propuestas que se presentaron en la edición 2019