22/10/2015

Demuestran que algunos compuestos naturales consumidos por las gestantes son perjudiciales para los hijos

Un trabajo de investigación que han llevado a cabo investigadores del CTNS y de la URV en colaboración con la Universitat de Lleida concluye que el consumo de procianidinas, un compuesto natural que se encuentra a los frutas y verduras, tiene propiedades beneficiosas en la prevención de enfermedades cardiovasculares para la población adulta, pero, en cambio, los efectos son perjudiciales para los hijos adultos las madres de los cuales han consumido durante el periodo de gestación

El trabajo que se ha publicado demuestra que el riesgo de sufrir una enfermedad, no sólo está ligado en la genética y a los hábitos, sino que puede estar influenciado por la nutrición de la madre durante los periodos de gestación y lactancia. El estudio rompe con la creencia que compuestos naturales beneficiosos en condiciones normales también lo son durante la gestación y la lactancia.

El consumo mediano de procianidinas es de 250-450 miligramos por persona y día. Se trata de unos compuestos fenólicos -antioxidantes- que se encuentran en las verduras y en las frutas que se consumen de forma habitual en la dieta mediterránea, como es a través de la piel de la uva, o el hueso, que es precisamente lo que se ha estudiado en esta investigación. Diferentes estudios han puesto de manifiesto los efectos de estos compuestos en el metabolismo de los lípidos y se ha demostrado sus beneficios para hacer frente, por ejemplo, a la resistencia a la insulina o a la inflamación, entre otras.

Ahora pero, los investigadores han querido ir más allá para comprobar si los efectos beneficiosos que estos compuestos antioxidantes -en este caso un extracto del hueso de uva- tienen en la prevención del riesgo cardiovascular, son también beneficiosos en los hijos adultos las madres de los cuales los consumen durante el periodo de gestación–el que se denomina impronta metabólica- y se ha demostrado que no. Los resultados de la investigación han puesto de manifiesto que la ingesta materna de procianidinas de uva durante el periodo perinatal tiene impacto en el proceso de transporte reverso del colesterol y como resultado comporta un incremento del riesgo de enfermedades cardiovasculares en la descendencia adulta. Este transporte reverso es el proceso por el cual el organismo expulsa el colesterol sobrante. Durante el periodo de gestación, este consumo de procianidinas no produce cambios en las madres, lo que los investigadores atribuyen a los cambios metabólicos y hormonales que se dan en este periodo.

La recerca, que han dut a terme investigadors del Grup de Recerca en Nutrició i Salut del CTNS i del Grup de Recerca en Nutrigenòmica de la URV, s’ha fet en rates gestants sanes i en els seus fills adults.
La investigación, que han realizado investigadores del Grupo de investigación en Nutrición y Salud del CTNS  y del Grupo de Investigación en Nutrigenómica de la URV, se ha hecho en ratas gestantes sanas y sus hijos adultos.

La investigación, que han realizado investigadores del Grupo de investigación en Nutrición y Salud del Centro Tecnológico de Nutrición y Salud (CTNS) y del Grupo de investigación en Nutrigenómica, del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la Universitat Rovira i Virgili, se ha hecho en ratas gestantes sanas y en sus hijos adultos. El resultado ha sorprendido a los propios investigadores puesto que, si bien hasta ahora se había demostrado los beneficios de estos compuestos en la población adulta, no se había analizado nunca qué eran sus efectos en las gestantes ni en la descendencia. Y lo hicieron comparando un grupo de ratas a las que se los aportó el extracto de hueso de uva con procianidinas y un grupo control que no tomó este compuesto. El trabajo se ha publicado a la revista científica The Journal of Nutritional Biochemistry.

Una de las conclusiones que se extrae de este trabajo es que el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular -una de las causas de más prevalencia de muerto en nuestro país-, además de estar ligado a la genética y a los hábitos de la persona adulta, también puede estar influenciado por la nutrición de la madre durante los periodos de gestación y lactancia. Además, este estudio rompe con la creencia que compuestos naturales beneficiosos en condiciones normales también lo son durante la gestación y la lactancia. A pesar de que los investigadores no pueden equiparar este resultado a partir de modelos animales a los humanos, consideran que puede ser un buen indicador para estudiar este impacto en la población, a pesar de que habría que ser evaluado en modelos clínicos, es decir, en humanos.

Referencia bibliográfica: “Intake of grape procyanidins during gestation and lactation impairs reverse cholesterol transport and increases atherogenic risk indexes in adult offspring”. Josep Maria del Bas, Anna Crescentia, Anna Arola-Arnalb, Gemma Oms-Oliuc, Lluís Arolab, Antoni Caimari, The Journal of Nutritional Biochemistry.  Agosto 2015 (online) doi: 10.1016/j.jnutbio, 2015.


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