05/02/2018

El correcto manejo del dolor infantil en España requiere un cambio en el modelo asistencial

La Cátedra de Dolor Infantil Universitat Rovira i Virgili – Fundación Grünenthal ha coorganizado la II Jornada Nacional sobre Dolor Infantil

De izquierda a derecha: Francisco Reinoso-Barbero, Paloma Rubio, ganadora del premio, María Dolores Cárceles, Ana Esquivias, patrona de Fundación Grünenthal, Encarna Gómez y Jordi Miró.

El abordaje del dolor infantil en España se enfrenta a importantes desafíos, entre los que se encuentran la dificultad de valoración de los pacientes más pequeños, la oferta limitada de tratamientos validados, la escasez de guías clínicas para el abordaje del problema, así como la falta de estudios y formación de los agentes implicados.

Con el objetivo de analizar la situación actual en nuestro país y contribuir a la visibilidad y concienciación de este problema, la Cátedra de Dolor Infantil Universitat Rovira i Virgili – Fundación Grünenthal ha organizado, junto al Hospital Universitario La Paz y al Grupo de Trabajo de Dolor Infantil de la Sociedad Española del Dolor (SED), la II Jornada Nacional sobre Dolor Infantil, en la que los profesionales implicados en el tratamiento del dolor de esta población tan vulnerable han podido conocer aspectos tan relevantes como los protocolos en valoración, el abordaje del dolor en niños con autismo, novedades farmacológicas y terapéuticas desde perspectivas como la psicoterapia o fisioterapia. La Jornada ha tenido lugar el día 2 de febrero en la sede del Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad en Madrid.

“Queremos promover el interés en el estudio y tratamiento del dolor infantil así como facilitar un espacio dedicado a la formación especializada en el que se presenten los avances en la evaluación y tratamiento del dolor infantil”, ha asegurado el director de la Cátedra y coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Infantil de la SED, el profesor Jordi Miró, quien ha considerado prioritario revisar la situación actual y promover acciones mínimas imprescindibles que faciliten este tratamiento en nuestro país: “Se precisa un cambio en el modelo de atención de base y esto requiere, entre otras cosas, mejorar la formación de profesionales. Con esta jornada pretendemos contribuir a la sensibilización, educación y formación de los agentes interesados”.

Jordi Miró, director de la Cátedra de Dolor Infantil – Fundación Grünenthal y coordinador del Grupo de Trabajo de Dolor Infantil de la SED, durante su intervención.

El dolor crónico afecta a entre el 20 y el 30% de la población infantil y juvenil, de la que el 5% sufre graves problemas de discapacidad asociados al dolor, según los últimos estudios liderados por el profesor Jordi Miró. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre a los adultos, el doctor Francisco Reinoso, jefe de la Unidad de Dolor Infantil del Hospital Universitario La Paz, ha asegurado que el dolor crónico suele tener un origen osteomuscular, abdominal o tipo cefaleas, en los cuales no llega a encontrarse una enfermedad presente en el momento del desarrollo del dolor: “En algunos casos hubo una lesión orgánica que pudo desencadenar el dolor previamente, pero en otros casos, no somos capaces de encontrar la causa”. Por este motivo, según el doctor Reinoso, tiene especial relevancia la prevención con la identificación de los factores de riesgos psicológicos, sociales, familiares y médicos, que condicionan que un dolor agudo acabe cronificándose.

También ha intervenido Francisco Reinoso-Barbero, director de la Unidad de Dolor Infantil del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Para ello, es necesario, en palabras del presidente de la SED, Juan Antonio Micó, que se realicen más estudios sobre este problema: “Hay que tener en cuenta que el dolor infantil hay que observarlo no solo en dispositivos asistenciales, sino también en el colegio, en casa… por lo que intervienen también padres y maestros”. Debido a esta peculiaridad y a la falta de conciencia social, el dolor infantil puede ser infradiagnosticado e infratratado.

La multidisciplinariedad gana la IV edición del Premio a la Labor contra el Dolor Infantil

El IV Premio a la Labor Contra el Dolor Infantil ha recaído sobre la doctora Paloma Rubio por un modelo de tratamiento para niños con Síndrome de Dolor Regional Complejo que se ha implementado en la Unidad de Dolor de Servicio de Anestesia Pediátrica del Hospital 12 de Octubre de Madrid. Este modelo se ha desarrollado bajo tres premisas de un equipo multidisciplinar, la aplicación de un modelo biopsicosocial y el tratamiento ambulatorio durante el proceso de curación.

La doctora Rubio ha explicado que el tratamiento se realiza desde tres niveles simultáneos: farmacológico por el anestesiólogo de la Unidad de Dolor Pediátrica; psicológico con evaluación integral de la unidad niño-adolescente y familia, por el psiquiatra y psicólogo de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil, y rehabilitador por la Unidad de Rehabilitación Infantil con un programa personalizado e integral siempre en horario extraescolar.

Según esta experta, el objetivo es la rehabilitación funcional del niño y de su familia, que ambos vuelvan a su vida y actividad normal lo antes posible e, incluso, que durante el tratamiento el menor pueda permanecer en su entorno familiar, escolar y social. Esto solo es posible gracias a la coordinación continua entre los agentes implicados. “Este premio es un reconocimiento a un trabajo complicado e intenso que desarrollamos diferentes especialistas: anestesiólogos, psiquiatras, rehabilitadores y traumatólogos infantiles”, ha asegurado la doctora Rubio.

En esta cuarta edición del premio también se han destacado dos trabajos finalistas. “Estudio e investigación sobre el dolor agudo y crónico en niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA)” presentado por la doctora María Dolores Cárceles del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, como primer finalista, y en segundo lugar, “Metodología de aprendizaje, microlearning y gamificación: Hospital sin Dolor y modelo de confort en pediatría” de Encarna Gómez e Imma Oliveras, de la Fundació per a la Recerca i la Docència Sant Joan de Déu de l’Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.


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