04/09/2018 Entrevista

Jordi Miró, investigador ICREA Academia y coordinador de la Cátedra de Dolor Infantil de la URV.

“Los niños con dolor crónico tienen afectaciones en todos los ámbitos de su vida”

El dolor crónico afecta alrededor del 30% de la población infantil y juvenil, tiene consecuencias graves en muchos casos, pero hay mucho desconocimiento social y pasa desapercibido en los centros asistenciales. La Cátedra de Dolor Infantil de la URV trabaja en varios frentes para ayudar a los enfermos y a sus familias.

¿Qué es el dolor crónico infantil?

El dolor crónico es cualquier tipo de dolor que va más allá de los tres meses y que no se resuelve de forma satisfactoria con los tratamientos médicos habituales. Y así como el dolor agudo nos sirve para avisarnos que algo no funciona bien, el dolor crónico no tiene este valor, no tiene ningún tipo de utilidad.

¿Qué les pasa a los pacientes?

Estos niños tienen afectaciones en todos los ámbitos de su vida. A menudo nos encontramos que experimentan problemas de concentración y de memoria, tienen problemas de discapacitad. En general tienen una peor calidad de vida que el resto de sus compañeros. El principal problema es que el dolor crónico infantil no se considera una enfermedad en sentido estricto y, de hecho, muchos especialistas no saben como hacer el diagnóstico y no tienen la formación necesaria para ayudar a estos jóvenes. Los enfermos, además, se enfrentan a prejuicios sociales de los adultos y a un entorno escolar que a veces puede ser cruel.

¿Cuál es la investigación que lleváis a cabo en este sentido?

La Cátedra desarrolla sus actividades en varios ámbitos. Por un lado, intentamos mejorar la sensibilización de la sociedad respecto a este problema, dando a conocer cuáles son las dificultades que tiene esta población y también ayudando a mejorar la formación de los profesionales. Hacer esto también permite sensibilizar a la sociedad y dar respuesta a estas demandas. Por otro lado, también buscamos los problemas que tiene esta población, intentando ofrecer mejores programas, más eficientes y más eficaces. Y también ofrecemos un programa de tratamiento que está basado en evidencias empíricas. Hemos impulsado una aplicación, por ejemplo, que permite a los pacientes con dolor crónico seguir el tratamiento a distancia.

¿Qué mejoras se notan en los pacientes?

Desde hace más de una década el Hospital Universitario Sant Joan de Reus ofrece un servicio especializado pionero, que ya ha tratado con éxito más de un centenar de pacientes. En este programa los pacientes aprenden mejores hábitos para afrontar adecuadamente su enfermedad. En general, observamos que a los que han participado en el programa les disminuye la intensidad del dolor significativamente, tienen mejor calidad de vida, mejor estado de ánimo y sobre todo también una mayor actividad. Se trata de un programa gratuito y pretendemos que lo continúe siendo y dedicamos muchos esfuerzos y recursos de investigación para intentar mantenerlo el alcance de todo el mundo de la forma más eficiente posible.

El dolor invisible:

Ciencia en 1 minuto: ¿Cómo se detecta el dolor crónico infantil?


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