10/07/2019

Universitarios y responsables de empresas y entidades buscan soluciones innovadoras a retos reales

La plataforma de creación e innovación Demola Catalunya Sud, operada por la URV, ha desarrollado este año cinco nuevos proyectos

Una imagen de la presentación final de los retos, después de las semanas de trabajo conjunto.

En este segundo año de vida de la plataforma Demola Sothern Catalonia, estudiantes de grado, máster y doctorado de la URV junto con representantes de empresas del sur de Cataluña y organizaciones públicas han trabajado conjuntamente para encontrar soluciones a cinco retos reales. La plataforma Demola nació en Finlandia en 2008, en la Universidad de Tampere. Desde entonces se ha extendido por todo el mundo y ya hay más de 50 universidades que se han adherido a la plataforma.

Es una iniciativa internacional y multidisciplinaria que genera alianzas con universidades y empresas y entidades públicas que ven valor en aprender e integrar nuevas metodologías de innovación y cocreación para resolver y explorar retos reales de futuro. Cada reto genera un resultado en forma de nuevo concepto o prototipo de aplicación real para las empresas o instituciones que los plantean. El proceso sigue una metodología propia y robusta que es facilitada por profesionales en catalizar y sostener procesos de innovación.

Así, este año los proyectos que han culminado han sido los siguientes: el Ayuntamiento de Reus planteó como deberían ser los nuevos distritos empresariales del futuro para que tengan el máximo impacto positivo en las empresas, las personas y el territorio; la empresa Certified Origins Iberica, -una empresa de comercialización de alimentos de calidad, trazables que acompaña desde su origen hasta la mesa- se planteaba cómo poder acercarse a los intermediarios y a los consumidores que viven a miles de kilómetros del origen del producto para transmitirles la cultura del aceite; Tarragona Smart Mediterranean Region proponía el reto de encontrar mecanismos para que los ciudadanos, los políticos y los técnicos tomen conciencia de la necesidad de contar los unos con los otros y cuestionaba, por un lado, cómo se pueden conocer las expectativas de la ciudadanía y, por otro, cómo debería ser la toma de decisiones para generar proyectos e iniciativas con un impacto real; el reto de la empresa Andreu Pintaluba quería responder a la pregunta de cómo se debería articular el flujo de información y comunicación en una organización para que pueda escuchar e integrar lo que necesitan los clientes, las tendencias tecnológicas y sociales y las necesidades internas de la organización, y, finalmente, la URV también propuso un reto de integración a los estudiantes ante una sociedad cambiante, en la que la relación, participación e implicación de los universitarios es una oportunidad.

Sesión final de los proyectos que se han llevado adelante este curso, en la Sala Tàpies del Rectorado de la URV.

Cada uno de estos cinco retos más los cuatro que ya se desarrollaron el año pasado se han trabajado conjuntamente entre los responsables de las organizaciones, estudiantes de grado, máster (de más de veinte programas diferentes) y de doctorado de la URV junto con los facilitadores y expertos que han colaborado en esta segunda edición del programa. Entre ellos, expertos externos vinculados a la URV, como George Pór y Armand Boogarts, y expertos de la URV, como Hildebrand Salvat, Marta Giamberini, Montse Pinent, Juan Manuel Zaguirre, Joan Fuster, Xavier Càmara, Antoni Pérez-Portabella, Jose Luis Ramírez, Yakelin Tobón, Carmina Puig, Marta Serra y Roger Miralles.

El proceso sigue una metodología propia y robusta que es facilitada por profesionales en innovación y cocreación. Son equipos multidisciplinarios integrados por entre cuatro y seis universitarios y entre uno y tres profesionales de la organización que lanza el reto con grupos de unas cinco o seis personas y que, durante unas ocho semanas, trabajan con una metodología de innovación y cocreación con el fin de desarrollar prototipos de ideas que dan solución a los retos plateados.

Ahora, tanto las empresas como los estudiantes tienen los derechos de coexplotación y pueden desarrollar e implementar la solución. En este sentido, el paso final de Demola es ayudar a que llegue el valor de la solución al CEO o al director general de la organización, para que decida desarrollarla o no, y a los estudiantes, para que exploren la opción de crear una start up.

Una imagen de parte del grupo que ha participado en los proyectos de este curso a la salida del acto final de presentación de los proyectos.

La URV es el operador de Demola Southern Catalonia, que representa Demola en las comarcas del sur. Este proyecto ha recibido una ayuda del Fondo Europeo de Desarrollo del Feder con el apoyo de la Secretaría de Universidades e Investigación de la Generalitat de Catalunya.


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