{"id":132078,"date":"2025-01-17T08:01:34","date_gmt":"2025-01-17T07:01:34","guid":{"rendered":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/?p=132078"},"modified":"2025-01-17T10:08:53","modified_gmt":"2025-01-17T09:08:53","slug":"homo-erectus-pionero-en-la-adaptacion-a-los-climas-extremos-hace-un-millon-de-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/homo-erectus-pionero-en-la-adaptacion-a-los-climas-extremos-hace-un-millon-de-anos\/","title":{"rendered":"<i>Homo erectus<\/i>: pionero en la adaptaci\u00f3n a los climas extremos hace un mill\u00f3n de a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Cu\u00e1ndo y c\u00f3mo los primeros hom\u00ednidos desarrollaron la capacidad de adaptarse a ecosistemas extremos es uno de los grandes enigmas de la evoluci\u00f3n humana. Un nuevo estudio interdisciplinario revela que el <em>Homo<\/em> <em>erectus<\/em> fue capaz de prosperar en entornos \u00e1ridos hace m\u00e1s de un mill\u00f3n de a\u00f1os, reescribiendo as\u00ed la historia de la adaptabilidad humana. Este descubrimiento aporta datos clave sobre c\u00f3mo esta especie fue pionera a la hora de establecerse en regiones con condiciones clim\u00e1ticas extremas, mucho antes de lo que se cre\u00eda hasta ahora.<\/p>\n<p>Esta es la principal conclusi\u00f3n del art\u00edculo publicado en la revista <em>Communications<\/em> <em>Earth<\/em> &amp; <em>Environment<\/em> en un trabajo liderado por el profesor Julio Mercader, de la Universidad de Calgary e investigador asociado al IPHES-CERCA, en que ha participado tambi\u00e9n Palmira Saladi\u00e9, investigadora de la IPHES-CERCA y profesora de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y la investigadora Pamela Akuku, que ha desarrollado su tesis doctoral a la IPHES-CERCA.<\/p>\n<p><strong>La evidencia que redefine el paradigma<\/strong><\/p>\n<p>Tradicionalmente se pensaba que s\u00f3lo el <em>Homo<\/em> <em>sapiens<\/em> era capaz de habitar con \u00e9xito en climas extremos como los desiertos o zonas de lluvia intensa. Ahora, los datos recogidos a Engaji Nanyori, a la Garganta de Olduvai (Tanzania), muestran que <em>Homo<\/em> <em>erectus<\/em> pudo sobrevivir en un paisaje dominado por desierto-estepa, vegetaci\u00f3n escasa y periodos recurrentes de incendios del \u00c1frica oriental gracias a su capacidad para aprovechar con precisi\u00f3n los recursos naturales disponibles.<\/p>\n<p>\u201cEl <em>Homo erectus<\/em> demostr\u00f3 una gran capacidad de resiliencia y estrategia en un ambiente hostil y cambiante\u201d, explica Mercader, autor principal del trabajo. \u201cEste estudio no solo ampl\u00eda su rango ecol\u00f3gico, sino que tambi\u00e9n lo posiciona como una especie con una adaptabilidad m\u00e1s sofisticada del que se pensaba hasta ahora\u201d.<\/p>\n<p><strong>Una estrategia sofisticada para la supervivencia<\/strong><\/p>\n<p>El estudio ha identificado m\u00e1s de 22.000 herramientas de piedra al yacimiento, muchas de las cuales fueron utilizadas por el procesamiento de grandes herb\u00edvoros. Estas herramientas, mayoritariamente hechas con cuarcita, provienen de materiales extra\u00eddos hasta 13 km del yacimiento, lo cual denota una planificaci\u00f3n y movilidad calculadas.<\/p>\n<p>\u201cLa combinaci\u00f3n de t\u00e1cticas de caza, procesamiento de carcasas animales y selecci\u00f3n estrat\u00e9gica de asentamientos pr\u00f3ximos a zonas fluviales demuestra una capacidad de adaptaci\u00f3n remarcable\u201d, subraya Palmira Saladi\u00e9, que ha liderado el an\u00e1lisis zooarqueolog\u00eda y tafon\u00f3mica del yacimiento, junto con Akuku. Su investigaci\u00f3n evidencia que <em>Homo<\/em> <em>erectus<\/em> priorizaba la caza de herb\u00edvoros como b\u00f3vidos y ant\u00edlopes de medida media, optimizando el uso de recursos animales con herramientas dise\u00f1adas para tareas espec\u00edficas como la desarticulaci\u00f3n y la extracci\u00f3n de m\u00e9dula.<\/p>\n<p>Pamela Akuku, investigadora del Museo Nacional de Kenia e investigadora asociada a la IPHES-CERCA, destaca la importancia de los entornos fluviales en esta adaptaci\u00f3n. \u201cLos hom\u00ednidos desarrollaron una estrategia de supervivencia basada en el reempleo de \u00e1reas estrat\u00e9gicas con acceso recurrente a agua, incluyendo zonas donde se encontraban confluencias fluviales que proporcionaban recursos durante los periodos m\u00e1s \u00e1ridos\u201d.<\/p>\n<p><strong>Implicaciones para la evoluci\u00f3n humana<\/strong><\/p>\n<p>Este trabajo redefine el papel de <em>Homo<\/em> <em>erectus<\/em> como un hom\u00ednido generalista con capacidad para habitar paisajes fragmentados y con recursos limitados. El estudio apunta que esta habilidad para sobrevivir en regiones \u00e1ridas fue clave en su dispersi\u00f3n dentro de y fuera de \u00c1frica, extendi\u00e9ndose hasta la Arabia y m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>\u201cLa capacidad de gestionar los recursos de manera eficiente y adaptarse a condiciones cambiantes ofrece una nueva perspectiva sobre c\u00f3mo se configur\u00f3 la expansi\u00f3n geogr\u00e1fica de esta especie\u201d, concluye Mercader. El equipo investigador afirma que los datos cuestionan la creencia que solo nuestra especie, el <em>Homo sapiens<\/em>, ten\u00eda la capacidad de adaptarse a ecosistemas extremos. Las pruebas aportadas por este estudio reafirman que <em>Homo<\/em> <em>erectus<\/em> fue un verdadero innovador en la historia de la evoluci\u00f3n humana, marcando un precedente en la colonizaci\u00f3n de entornos marginales que hasta ahora se asociaban exclusivamente al \u00e9xito de nuestra especie.<\/p>\n<p><strong>Referencia bibliogr\u00e1fica<\/strong>: Mercader, J. (2024). <em>Homo erectus adapted tono steppe-desert climate extremes one million years ago. Communications Earth<\/em> &amp; <em>Environment<\/em>. https:\/\/doi.org\/10.1038\/s43247-024-01919-1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n encabezada por personal investigador del IPHES-CERCA, la URV y la Universidad de Calgary aporta datos clave sobre c\u00f3mo esta especie fue pionera en establecerse en regiones con condiciones clim\u00e1ticas extremas antes de lo que se pensaba<\/p>\n","protected":false},"author":164,"featured_media":132076,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[102,3473,100,123,121],"tags":[],"class_list":["post-132078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicacion-ciencia","category-historia-es","category-investigacion","category-notas-prensa","category-sociedad-cultura"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/164"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132078"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132078\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/132076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}