{"id":140853,"date":"2025-07-30T09:13:39","date_gmt":"2025-07-30T07:13:39","guid":{"rendered":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/?p=140853"},"modified":"2025-07-30T14:06:50","modified_gmt":"2025-07-30T12:06:50","slug":"las-emociones-que-transmiten-las-palabras-no-se-entienden-igual-para-todo-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/las-emociones-que-transmiten-las-palabras-no-se-entienden-igual-para-todo-el-mundo\/","title":{"rendered":"Las emociones que transmiten las palabras no las entiende todo el mundo por igual"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 una misma palabra puede provocar reacciones muy diferentes seg\u00fan quien la lea? Un estudio liderado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV), junto con la Universidad Complutense y la Universidad Nebrija de Madrid, ha aportado nueva luz sobre esta cuesti\u00f3n. Publicado en la revista <em>Scientific Reports<\/em>, el trabajo muestra que la personalidad, la edad y el g\u00e9nero modulan la manera como percibimos y procesamos palabras que expresan emociones concretas como el miedo, la tristeza, el asco, la alegr\u00eda o la ira.<\/p>\n<p>El estudio se basa en un m\u00e9todo denominado \u201cTarea de decisi\u00f3n l\u00e9xica\u201d (Lexical Decision Task), donde m\u00e1s de 900 participantes ten\u00edan que decidir r\u00e1pidamente si una cadena de letras era una palabra real o no. En total se analizaron 7.500 palabras en castellano, muchas de las cuales ten\u00edan connotaciones emocionales muy definidas. Durante la prueba se midieron los tiempos de reconocimiento de las palabras y se recogieron datos detallados de personalidad (basadas en el modelo de los cinco grandes rasgos: extraversi\u00f3n, apertura a la experiencia, amabilidad, responsabilidad y estabilidad emocional, as\u00ed como la edad y el g\u00e9nero de los participantes.<\/p>\n<p>Los resultados mostraron un efecto general de la llamada <em>valencia emocional<\/em>, que describe el valor afectivo de una palabra: las palabras con connotaciones positivas (amor) se reconocen m\u00e1s r\u00e1pidamente que las emocionalmente neutras (tecla), al contrario que las negativas (pena). Aun as\u00ed, el efecto de la activaci\u00f3n (<em>arousal<\/em>), es decir, la intensidad con que una palabra genera excitaci\u00f3n o alerta, matiz\u00f3 esta relaci\u00f3n: las palabras negativas con alta activaci\u00f3n como <em>asesinar<\/em> se reconoc\u00edan m\u00e1s deprisa que las negativas con baja activaci\u00f3n, como <em>aburrimiento<\/em>, mientras que en el caso de las palabras positivas, una activaci\u00f3n alta (<em>euforia<\/em>) pod\u00eda llegar a dificultar el procesamiento respecto a las de baja activaci\u00f3n (<em>dormir<\/em>).<\/p>\n<p>Como contribuci\u00f3n m\u00e1s importante, los resultados obtenidos evidencian que no todas las personas procesan igual las palabras cargadas de emoci\u00f3n. Por ejemplo, los hombres reconocieron m\u00e1s r\u00e1pidamente que las mujeres aquellas palabras asociadas al miedo. Palabras como <em>bomba<\/em> o <em>matar<\/em>, por ejemplo, se procesaban m\u00e1s r\u00e1pidamente en ellos, posiblemente porque el miedo puede actuar como una se\u00f1al que fomenta una respuesta r\u00e1pida para afrontar una amenaza. En cambio, en las mujeres no se detect\u00f3 este efecto, cosa que puede estar relacionada con diferencias de socializaci\u00f3n y estrategias de afrontamiento.<\/p>\n<figure id=\"attachment_141043\" aria-labelledby=\"figcaption_attachment_141043\" class=\"wp-caption alignnone\" style=\"width: 1024px\"><a href=\"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-1024x768.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-141043\" src=\"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-1024x768.jpg\" alt=\"Pilar Ferr\u00e9 i Juan Haron, investigadors del Departament de Psicologia que han participat a la recerca.\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-300x225.jpg 300w, https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-768x576.jpg 768w, https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-384x287.jpg 384w, https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r-800x600.jpg 800w, https:\/\/diaridigital.urv.cat\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/IMG_20250729_102542_r.jpg 1550w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><figcaption id=\"figcaption_attachment_141043\" class=\"wp-caption-text\">Pilar Ferr\u00e9 i Juan Haron, del Departamento de Psicolog\u00eda que han participado en el estudio.<\/figcaption><\/figure>\n<p>La tristeza tambi\u00e9n mostr\u00f3 un efecto diferencial: en hombres, palabras como <em>desamor<\/em> o <em>depresi\u00f3n<\/em> costaban m\u00e1s de procesar, mientras que en las mujeres no se observ\u00f3 esta dificultad. Seg\u00fan los autores, esto podr\u00eda reflejar un menor uso y familiaridad con el lenguaje asociado a la tristeza en los hombres.<\/p>\n<p>En cuanto al asco, las personas con niveles bajos de amabilidad \u2014es decir, menos inclinadas a cooperar y empatizar\u2014, aquellas con niveles bajos de apertura a la experiencia, y las personas con altos niveles de responsabilidad (organizaci\u00f3n y disciplina) mostraban una inhibici\u00f3n m\u00e1s grande: palabras como <em>vomitar<\/em> o <em>pus<\/em> tardaban m\u00e1s a ser reconocidas. Esto podr\u00eda deberse al hecho que estas personas son m\u00e1s sensibles al asco y, por lo tanto, estas palabras captan m\u00e1s su atenci\u00f3n y retardan su procesamiento.<\/p>\n<p>La alegr\u00eda, en cambio, present\u00f3 un patr\u00f3n complejo. Las palabras asociadas con esta emoci\u00f3n, como por ejemplo <em>fiesta<\/em>, facilitaban el procesamiento en mujeres y personas j\u00f3venes, pero mostraban m\u00e1s dificultad en su reconocimiento por parte de hombres y personas mayores. Esta diferencia podr\u00eda estar relacionada con el hecho que, con la edad, el vocabulario positivo se ampl\u00eda y puede aumentar la competencia l\u00e9xica, haciendo que el procesamiento sea m\u00e1s costoso. En cuanto a la diferencia de g\u00e9nero, esto podr\u00eda estar relacionado con que, como muestran varios estudios, las mujeres experimentan alegr\u00eda con m\u00e1s frecuencia que los hombres.<\/p>\n<p>\u00abEstos resultados demuestran que no existe una \u00fanica manera \u2018universal\u2019 de entender las palabras cargadas de emoci\u00f3n: la manera como las percibimos y procesamos depende de qui\u00e9n es cada persona, de su historia vital y caracter\u00edsticas individuales\u00bb, explica Juan Haro, investigador del Departamento de Psicolog\u00eda de la URV que ha participado en el estudio. \u201cEsto tiene implicaciones importantes para la psicolog\u00eda, la publicidad, la educaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, puesto que pone de manifiesto la necesidad de adaptar los mensajes emocionales a las caracter\u00edsticas del p\u00fablico\u201d, a\u00f1ade Pilar Ferr\u00e9, investigadora del mismo Departamento, que tambi\u00e9n ha participado en la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Referencia bibliogr\u00e1fica:<\/strong> Haro, J., Hinojosa, J. A., &amp; Ferr\u00e9, P. (2025). The influence of individual differences in the processing of words expressing discrete emotions: Data from a large-scale study. <em>Scientific Reports<\/em>, 15, 25036. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41598-025-10310-9\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41598-025-10310-9<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio liderado por la URV revela que la personalidad, la edad y el g\u00e9nero influyen en la manera como procesamos palabras con carga emocional<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":140850,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[102,3497,251,100,123,121],"tags":[],"class_list":["post-140853","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicacion-ciencia","category-psicologia-es","category-facultad-educacion-psicologia","category-investigacion","category-notas-prensa","category-sociedad-cultura"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=140853"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/140853\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/140850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=140853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=140853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diaridigital.urv.cat\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=140853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}