Notas de prensa 28/04/2020

Investigadoras de la URV trabajan en el desarrollo de un dispositivo para la detección rápida de la COVID-19

Se prevé disponer de una prueba serológica antes de tres meses, que en menos de 15 minutos permitirá diferenciar entre los pacientes que tengan el virus y los que ya hayan pasado la enfermedad

La investigadora Míriam Jauset trabajando con el prototipo del dispositivo.

En el grupo de investigación Interfibio, del Departamento de Ingeniería Química de la URV, trabaja en un dispositivo para la detección rápida de la COVID-19. El proyecto, liderado por Ciara O’Sullivan, prevé haber desarrollado antes de tres meses una prueba serológica económica, rápida y fácil de usar para la detección de la enfermedad, que además pueda diferenciar entre aquellos pacientes que tengan el virus y los que ya hayan pasado la enfermedad.

Esta prueba consistirá en un dispositivo de flujo lateral único que sólo requiere una gota de sangre obtenida a través de una punción del dedo (como una prueba de azúcar para personas diabéticas) y que dará el resultado en menos de 15 minutos.

El nuevo dispositivo, en el que trabaja el grupo investigador formado por Ciara O’Sullivan, Míriam Jauset, Vasoula Skouridou e Ivan Magriñà detectará los anticuerpos IgA, IgM e IgG producidos por el sistema inmunitario de la persona infectada para combatir la infección. Los anticuerpos IgA e IgM son los primeros que se producen poco después de la infección, mientras que los IgG aparecen a continuación y están relacionados con la inmunidad a largo plazo y la memoria inmunológica. La presencia de estos anticuerpos en la sangre de un paciente pueden proporcionar información sobre infecciones actuales y pasadas y su detección puede complementar de manera eficiente los esfuerzos de contención y determinar el verdadero alcance de la infección teniendo en cuenta también la gran cantidad de pacientes asintomáticos con COVID-19. Además, el ensayo en el que se está trabajando elimina la posibilidad de falsos negativos.

El dispositivo es más rápido, económico y fácil de utilizar de los que se usan hasta ahora.

Hasta ahora, el método más utilizado para diagnosticar de infecciones por SARS-CoV-2 es el de detección por RT-PCR de transcriptasa inversa en tiempo real utilizando cebadores específicos del virus. Pero estas pruebas moleculares de RT-PCR tienen algunas limitaciones, como un largo tiempo de respuesta, un coste elevado y que requieren de la capacitación del personal que les ha de realizar.

Por el contrario, el dispositivo que está desarrollando el grupo investigador de la URV garantizará un tiempo de ensayo inferior a 15 minutos, un coste de materiales de aproximadamente un euro y será fácil y rápido de usar por cualquier persona, ya que no precisa de material adicional o infraestructura de laboratorio.

Una vez desarrollado el prototipo se procederá a su validación en varios hospitales ubicados en diferentes comunidades autónomas, entre ellos el Hospital Joan XXIII de Tarragona y el Hospital Verge de la Cinta de Tortosa; el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur Hospital Álvaro Cunqueiro, el Hospital Clínico Universistari de Valencia y el Instituto de Investigación Sanitaria OSI Donostialea. Una vez pasado el periodo de validación comenzará su producción a escala industrial.

El desarrollo de este dispositivo de diagnóstico ha recibido la financiación del Instituto de Salud Carlos III mediante el Fondo COVID-19 para impulsar proyectos que mejoren a corto plazo el conocimiento del virus y gestión de la enfermedad.