27/01/2026

Descubren en China las herramientas de piedra enmangadas más antiguas del Asia oriental

Un estudio publicado en la revista científicaNature Communications, con participación del IPHES-CERCA y la URV, documenta tecnología compuesta de hace 160.000 años

Reconstrucción de un enmangue en Xigou. Autoría: Hulk Yuan-IVPP.
Reconstrucción de un enmangue en Xigou. Autoría: Hulk Yuan-IVPP.

Las poblaciones humanas que habitaban el centro de China hace entre 160.000 y 72.000 años ya fabricaban herramientas de piedra concebidas para ser enmangadas, una innovación tecnológica clave en la historia de la humanidad que hasta ahora se consideraba mucho más tardía en Asia oriental.

Esta es la principal conclusión a la que ha llegado un equipo internacional liderado por Jian-Ping Yue, investigador del Institute of Vertebrate Paleontology and Paleoanthropology (IVPP) de la Chinese Academy of Sciences, y Guo-Ding Song, del College of Applied Arts and Science de la Beijing Union University. El estudio, publicado en la revista Nature Communications, ha contado con la participación destacada de Andreu Ollé, investigador del IPHES-CERCA y profesor asociado de la Universitat Rovira i Virgili (URV), especialista en tecnología lítica y análisis microscópico del desgaste de las herramientas de piedra, así como de Juan Luis Fernández-Marchena, investigador postdoctoral de la Fundación Atapuerca vinculado al IPHES-CERCA.

La investigación aporta la evidencia más antigua conocida de herramientas enmangadas en Asia oriental y cuestiona la visión clásica de un Paleolítico chino tecnológicamente simple o conservador. Lejos de representar un episodio puntual, los resultados muestran que esta tecnología formaba parte de una tradición técnica compleja y sostenida durante cerca de 90.000 años, entre finales del Pleistoceno medio e inicios del Pleistoceno superior.

Un yacimiento clave para repensar la innovación tecnológica

El estudio se centra en el yacimiento de Xigou, situado en la región del río Danjiang, en el centro de China, en un área arqueológicamente muy rica conocida como Danjiangkou Reservoir Region. En este lugar, el equipo investigador ha analizado más de 2.600 herramientas de piedra mediante un enfoque multidisciplinar, que combina estudios geoarqueológicos y cronológicos, análisis tecnológico y tipológico, y estudios funcionales. Estos últimos se basan en observaciones microscópicas de las huellas de uso y en experimentos de referencia.

Los resultados indican que las comunidades humanas que ocuparon este entorno desarrollaron estrategias sofisticadas de talla de la piedra, orientadas principalmente a la producción de pequeñas herramientas estandarizadas. Destacan especialmente métodos de talla con núcleos sobre lasca y discoidales, que reflejan un alto grado de control técnico y una planificación cuidadosa del proceso de fabricación. Además, la materia prima utilizada era el cuarzo, un material que implica una dificultad adicional en términos de talla y de estandarización de los productos.

Estas estrategias conviven con una gran diversidad de herramientas retocadas (como raspadores, perforadores, denticulados y puntas) y evidencian la existencia de tradiciones tecnológicas consolidadas, transmitidas a lo largo de muchas generaciones.

Perforador de cuarzo experimental, enmangado (tipo yuxtapuesto). Autoría: Autores-IPHES-CERCA.
Perforador de cuarzo experimental, enmangado (tipo yuxtapuesto). Autoría: Autores-IPHES-CERCA.
Herramientas enmangadas: una tecnología compleja y planificada

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es la identificación de herramientas diseñadas específicamente para ser fijadas a mangos o soportes orgánicos. En este ámbito, la participación de los investigadores del IPHES-CERCA y la URV Andreu Ollé y Juan Luis Fernández-Marchena ha sido clave, especialmente en el análisis microscópico de las huellas de uso y de los sistemas de enmangue.

Los análisis traceológicos han permitido documentar dos modalidades distintas de encaje de las piezas líticas en el mango: yuxtapuesto (con la pieza lítica apoyada en un encaje en el extremo del mango) y “macho” terminal (con el elemento completamente insertado en el mismo). En ambos casos, con la ayuda de elementos vegetales o animales de fijación, con presencia o no de algún producto adhesivo. Esto implica una planificación en varias fases, una ejecución técnica precisa y una concepción abstracta de la herramienta final, indicadores claros de un comportamiento tecnológico avanzado.

Además, las huellas de uso revelan que estas herramientas se utilizaron en actividades diversas, como perforar, cortar o trabajar materiales vegetales, lo que demuestra su versatilidad funcional y la eficiencia de estas soluciones tecnológicas.

Una continuidad excepcional durante casi 90.000 años

Lejos de representar una innovación esporádica, el registro arqueológico de Xigou muestra una continuidad tecnológica excepcional durante cerca de 90.000 años. Esta persistencia sugiere la existencia de sistemas de transmisión del conocimiento técnico y de una notable capacidad de adaptación a entornos cambiantes.

Los investigadores destacan que esta estabilidad tecnológica contrasta con la idea tradicional de que las innovaciones complejas solo aparecen de manera tardía en Asia oriental, y sitúa a estas poblaciones al mismo nivel que otras regiones clave del mundo prehistórico.

Una cronología robusta en un contexto evolutivo complejo

Para establecer la edad del yacimiento, el equipo aplicó diversos métodos de datación por luminiscencia sobre seis muestras sedimentarias. Las dataciones basadas en cuarzo ReOSL han permitido situar con fiabilidad las capas arqueológicas entre hace 160.000 y 72.000 años, proporcionando un marco cronológico sólido para interpretar la actividad humana documentada.

Este periodo coincide con una fase de gran diversidad humana en China, también reflejada en el registro fósil, con poblaciones de homininos de grandes capacidades craneales documentadas en yacimientos como Lingjing o Xujiayao. A menudo asociadas a formas humanas arcaicas (como Homo juluensis y Homo longi), denisovanos y posiblemente a poblaciones tempranas de Homo sapiens, estas comunidades muestran respuestas tecnológicas complejas, comparables a las documentadas en otras regiones de África y Eurasia.

Referencia bibliográfica: Yue, JP., Song, GD., Yang, SH. et al. Technological innovations and hafted technology in central China ~160,000–72,000 years ago. Nature Communications (2026). DOI: 10.1038/s41467-025-67601-y

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