04/02/2026
Validan el uso de la ecografía para detectar grasa abdominal asociada a enfermedades metabólicas
Un estudio de la URV compara la ecografía abdominal con la resonancia magnética y demuestra el potencial de esta herramienta para detectar de forma precoz el riesgo de prediabetes y síndrome metabólico en personas con obesidad abdominal
Un estudio de la URV compara la ecografía abdominal con la resonancia magnética y demuestra el potencial de esta herramienta para detectar de forma precoz el riesgo de prediabetes y síndrome metabólico en personas con obesidad abdominal
La distribución de la grasa corporal, especialmente la que se acumula en el abdomen, es un factor determinante para el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas y cardiovasculares. Pero no toda la grasa abdominal tiene el mismo impacto sobre la salud: la grasa subcutánea, situada bajo la piel, no comporta los mismos riesgos que la grasa visceral, que se acumula en profundidad y puede entrar en contacto directo con órganos vitales. Identificar qué tipo de grasa predomina en una persona es esencial para evaluar su riesgo metabólico y orientar mejor las intervenciones clínicas. En este contexto, un estudio liderado por investigadoras del Departamento de Medicina y Cirugía de la Universitat Rovira i Virgili (URV) ha analizado hasta qué punto la ecografía abdominal puede ser una herramienta útil y fiable para medir la grasa visceral en comparación con la resonancia magnética, considerada actualmente la técnica de referencia.
Actualmente, en la práctica clínica habitual, el riesgo asociado a la grasa abdominal se evalúa mediante el perímetro de la cintura. Esta medida, sin embargo, es tan sencilla como limitada, ya que no permite distinguir entre grasa subcutánea y visceral. Las técnicas de imagen como la resonancia magnética o la tomografía computarizada ofrecen esta información con gran precisión, pero tienen un coste elevado, requieren equipamientos especializados y no son accesibles de manera inmediata en la atención primaria. Con el objetivo de explorar alternativas más ágiles y accesibles, el equipo investigador se planteó validar el uso de la ecografía abdominal para caracterizar la distribución de la grasa: “La ecografía es una herramienta presente en la mayoría de centros de atención primaria y hospitales que, con profesionales de la salud formados, permite obtener imágenes en tiempo real a un coste muy reducido”, explica Claudia Jiménez-ten Hoevel, investigadora del Departamento de Medicina y Cirugía de la URV y coautora del artículo.
La pregunta clave, por tanto, era en qué medida la ecografía puede ofrecer resultados equiparables a los de la resonancia magnética en la exploración de la grasa abdominal. Para determinarlo, el equipo investigador trabajó con una muestra de 113 adultos voluntarios con obesidad abdominal, residentes en Reus y alrededores. A todos ellos se les realizó una resonancia magnética y una ecografía abdominal en un intervalo de tiempo muy corto —entre tres y cuatro días— para garantizar que los resultados fueran comparables.
Una herramienta válida y precisa
Los resultados del estudio, publicados en la revista Diabetes, Obesity and Metabolism, revelan que las mediciones de la grasa visceral realizadas mediante ecografías presentaban una buena concordancia con los datos obtenidos mediante resonancia magnética. No obstante, se han detectado ciertas limitaciones de la ecografía a la hora de evaluar la grasa subcutánea, un hecho que ya habían señalado otros estudios previos. “La principal conclusión es que la ecografía puede ser especialmente útil cuando el objetivo es identificar la grasa visceral, que es la que está más claramente asociada al riesgo metabólico”, manifiesta Anna Pedret, investigadora del mismo departamento. Este potencial se suma al hecho de que la ecografía es una herramienta sencilla de utilizar por personal formado y que se encuentra en el equipamiento de la mayoría de los centros de salud del país.
La grasa visceral: un indicador de riesgo metabólico
Más allá de esto, el análisis ha permitido a las investigadoras profundizar en otra cuestión y determinar si la cantidad de grasa visceral medida mediante ecografías puede llegar a predecir alteraciones metabólicas futuras. De hecho, los resultados muestran que existe una relación entre niveles elevados de grasa visceral y la presencia de prediabetes —una condición en la que los niveles de azúcar en sangre son elevados, pero aún por debajo del umbral de la diabetes tipo 2—, además de síndrome metabólico —un conjunto de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares.
Más concretamente, el estudio identifica una cantidad de grasa visceral a partir de la cual el riesgo de padecer enfermedades asociadas a este síntoma aumenta considerablemente. Por ejemplo, un grosor igual o superior a 7,35 centímetros de grasa se ha vinculado con un riesgo elevado de padecer prediabetes, mientras que a partir de 5,77 centímetros se observa una relación con la probabilidad de padecer síndrome metabólico. Estos resultados ponen de manifiesto el potencial de las ecografías como herramienta exploratoria: “Incorporar la ecografía abdominal en la práctica clínica habitual, especialmente en el ámbito de la nutrición y la atención primaria, podría permitir una mejor estratificación del riesgo y una personalización más precisa de las intervenciones”, defienden las investigadoras.
El grupo de investigación Nutrición Funcional, Oxidación y Enfermedades Cardiovasculares (NFOC-SALUT) de la URV continúa trabajando para poner en valor el uso de la ecografía como una técnica económica, rápida y fácilmente integrable en la práctica clínica. Actualmente, el equipo explora el impacto de la distribución de la grasa abdominal en otros segmentos de la población y su relación con distintas condiciones de salud, como la función cognitiva o la sarcopenia. En este marco, el grupo lleva a cabo nuevos estudios con ecografía abdominal en personas de entre 60 y 74 años, con investigaciones en marcha y la posibilidad abierta de participar. Las personas interesadas pueden contactar con el equipo a través de la dirección de correo electrónico estudisalimentacionfocsalut@gmail.com.
Referencia: Jiménez-ten Hoevel C, Besora-Moreno M, Queral J, et al. Ultrasound and MRI abdominal fat distribution and its associations with metabolic conditions in adults with abdominal obesity. Diabetes Obes Metab. 2025; 1-14. doi:10.1111/dom.70390
