30/04/2021

Marina Subirats, impulsora de las políticas de igualdad, investida doctora honoris causa por la URV

El eminente socióloga, precursora en España en la investigación feminista centrada en la educación, defiende la disolución y desaparición de los géneros para llegar a un nuevo estadio de igualdad y libertad entre todas las personas

Marina Subirats ha convertido en una pionera y un referente en el impulso de las políticas de igualdad, tanto por su investigación en sociología de la educación y de la mujer, como por su gestión a favor del servicio público y político. Investida este mediodía doctora honoris causa por la Universitat Rovira i Virgili, ha ejercido de directora del Instituto de la Mujer del Ministerio de Asuntos Sociales, de miembro de la Comisión de Igualdad de Oportunidades de la Unión Europea, de concejala de Educación del Ayuntamiento de Barcelona y de miembro del Consejo Escolar del Estado, entre otros cargos.

Gracias a los trabajos de investigación de Subirats, contamos con los fundamentos teórico-prácticos para establecer políticas de paridad. El eminente socióloga inició su investigación centrada en la educación y la desigualdad de las mujeres, a partir de 1976, cuando el movimiento feminista tomó empuje en España. «Entonces no sabíamos nada; fuimos una generación sin maestros «, afirmó Marina Subirats en su discurso de investidura, para quien la implantación de la escuela mixta planteó nuevos retos de conocimiento: entender cómo se hace en las aulas la transmisión inconsciente de los géneros. A través del estudio del lenguaje, el uso de los espacios y el material escolar de los centros educativos, la socióloga constató como la escuela mixta seguía discriminando niñas y chicas, e imponía un modelo de comportamiento rígido y exigido al chicos.

Aunque la evolución de los géneros en los últimos años, para Subirats la solución para conseguir un verdadero estadio de igualdad entre mujeres y hombres es la disolución y la desaparición de los géneros: «Deshacer los modelos de comportamientos, aspectos y prescripciones asignados a hombres o a mujeres en función de su sexo y aceptar que todo el mundo puede acceder a todos los roles de género, sin las limitaciones que éstos imponen». En esta línea, Joan Martí, filólogo y antiguo rector de la URV, y que ha sido el padrino de la distinguida, destacó en su laudatio que los razonamientos de Subirats «nunca buscan la culpabilización de nadie» y «nunca excluye la hombre como colaborador imprescindible en el proceso de liberación».

María José Figueras, rectora de la URV; Marina Subirats, antes de ser investida doctora honoris causa, y su padrino, Joan Martí, filólogo y antiguo rector de la Universitat.

Marina Subirats se formó en la prestigiosa Escuela Práctica de Estudios Superiores de París, actualmente conocida como Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales, de la mano de algunos de los mejores sociólogos contemporáneos, como Alain Touraine o Pierre Bourdieu. Durante su formación en Francia, en la segunda mitad de los años 60, Subirats vivió un giro de pensamiento sociológico muy intenso que fijó sus bases de investigación en la educación y en las clases sociales, «un tema inacabable, que ha sido silenciado en los últimos cuarenta años por razones políticas», dijo la socióloga, pero sobre el que ha seguido trabajando.

Algunos de sus trabajos más destacados son la Encuesta Metropolitana, un análisis empírico de la transformación social hecho a través del Instituto de Estudios Metropolitanos entre 1986 y 1990, y el libro Rosa y Azul. La transmisión de los géneros en la escuela mixta, publicado en 1988 y una de sus obras más citadas. Ha sido distinguida con la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya, el Premio Cataluña a la Sociología de la Asociación Catalana de Sociología, y también es doctora honoris causa de la Universidad de Valladolid.

Tres doctoras honoris causa

La rectora de la URV, María José Figueras, destacó durante el acto de investidura el hecho de que los tres últimos títulos de doctorado honoris causa se han otorgado a mujeres: la piloto Bettina Kadner, la pedagoga Pilar Benejam y Marina Subirats. «Es una cuestión de justicia», dijo la rectora, que ha añadido que la desproporción de doctoras honoris causa «no responde a la realidad, ni de antes ni de ahora». Entre 1994 y 2018, sólo cinco de los 43 doctorados honoris causa de la URV fueron concedidos a mujeres, algo que la actual dirección de la Universitat ha querido empezar a enmendar.

La rectora también ha puesto de relieve la proximidad de la URV con la doctora Subirats, que forma parte del consejo asesor del Observatorio de la Igualdad de la Universitat desde la creación de la unidad en 2008. Subirats ha participado en conferencias y actos organizados en la Rovira i Virgili y ha contribuido con sus conocimientos «a hacer funcionar mejor las herramientas de que disponemos en la URV para hacer efectivo el principio de igualdad».

Marina Subirats, antes de ser investida doctora honoris causa, firma el libro de honor de la URV acompañada de María José Figueras, rectora de la URV, y su padrino de investidura, Joan Martí.

La misma Subirats explicó que la URV no es el único vínculo que tiene con el territorio tarraconense. La socióloga explicó que se siente especialmente ligada al Priorat, concretamente en Poboleda, de donde proviene su familia materna y donde considera que tiene «su pueblo», aunque ella nació en Barcelona. Además, su familia paterna también tiene sus orígenes en Freginals, en la comarca del Montsià.

El acto de investidura de la doctora honoris causa se ha celebrado por primera vez en la historia de la institución de forma híbrida, con una pequeña representación presencial en el Paraninfo, y una parte mayoritaria de la asistencia, en línea. Sin embargo, ha sido un evento lleno de momentos de complicidad y muestras de estima, como cuando el padrino de la doctora honoris causa, Joan Martí, le ha dedicado la canción popular italiana Bella ciao, que habla de las dificultades de las mujeres trabajadoras de los arrozales; también el saludo sorpresa que el ministro de Universidades, Manuel Castells, ha querido enviar a Marina Subirats, con quien ha trabajado estrechamente y al que ha descrito como «una inspiración fundamental para las investigadoras y para las políticas feministas» y de quien ha destacado la «calidad empírica» ​​de su trabajo.


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