13/02/2026

Martínez Shaw reivindica el papel del historiador en la preservación de la democracia en la investidura como doctor honoris causa

Referente en Historia Moderna, destaca la necesidad de investigar el pasado para comprender el presente y construir un futuro mejor ante el “pesimismo generalizado” y la pérdida de valores como civilización

Martínez Shaw i Pallarès, en l'abraçada que segella la investidura com a honoris causa.
Martínez Shaw i Pallarès, en el abrazo que sella la investidura como honoris causa.

La Universitat Rovira i Virgili tiene un nuevo doctor honoris causa. Se trata de Carlos Martínez Shaw, catedrático de Historia Moderna por la Universitat de Barcelona y todo un referente en la materia, que ha sido investido este viernes en un acto solemne en el paraninfo del Rectorado que ha servido para reivindicar el rol de los historiadores en un presente convulso. Los padrinos de la investidura, los profesores del Departamento de Historia e Historia del Arte Josep Fàbregas i Judit Vidal, han definido Martínez *Show como “uno de los grandes historiadores e investigadores actuales, reconocido por la historiografía internacional”, y han recordado su estrecha vinculación profesional con la URV y el territorio. Según el rector, Josep Pallarès, ha sido clave para concebir la historia “como una herramienta crítica para entender la complejidad del mundo y cultivar el criterio que permita identificar riesgos y oportunidades”.

Defensor de la historia total, la que tiene en cuenta todos los ámbitos del conocimiento y todos los continentes, rehuyendo el eurocentrismo y reafirmando la existencia de un solo mundo, Carlos Martínez Shaw cree, tal y como ha expresado durante el discurso de investidura, en la importancia de los historiadores en la defensa de la democracia y la preservación de unos valores de civilización que se daban por consolidados y que en los tiempos de “pesimismo generalizado” actuales se están degradando de manera acelerada, con las actuaciones de los gobiernos de los Estados Unidos, Rusia e Israel como ejemplos y con el auge de la extrema derecha como amenaza.

Carlos Martínez Shaw, durante su discurso.

En este sentido, el deber de los historiadores es, según el nuevo doctor honoris causa de la URV, “conservar el legado de la Antigüedad, perseverar en los valores de la Ilustración, trabajar como ciudadanos en la defensa del sistema democrático, colaborar con los movimientos que combaten la desigualdad y la injusticia y trabajar por la paz como condición irrenunciable para ofrecer un futuro a la humanidad”. El historiador, afirma Martínez Shaw, “tiene la obligación de investigar el pasado para comprender el presente y construir un futuro mejor”.

Según Martínez Shaw, la historia tiene que ser siempre “razonada”. Sus interpretaciones, asegura, se basan en “la progresiva aproximación a la realidad y la determinación de los nexos entre causas y efectos analizados a la luz de la razón”. Por eso la historia, además de mostrar el pasado, sirve para entender el presente, sobre todo “porque los fenómenos sociales hunden sus raíces en el pasado, el conocimiento del cual es imprescindible para comprenderlos con rigor”. Martínez Shaw admite que la tarea del historiador como crítico social es difícil, puesto que no puede obtener resultados inmediatos, pero “cuando se entrega en el estudio del pasado puede aspirar a captar, a través del análisis de unos hechos concretos, el sentido de la historia y tratar de explicar el tortuoso discurrir de la humanidad y comunicar la vigencia de la regularidad histórica”.

Los padrinos, Judit Vidal y Josep Fàbregas, durante el ‘laudatio’.

Carlos Martínez Shaw ha explicado que su interés por la historia, desde muy joven, se debe a que era la disciplina que le permitía alcanzar todas las actividades humanas y muchas ramas del conocimiento. Y si se acabó especializando en la historia del comercio marítimo es porque incluye todas las vertientes de la historia: económica, social, institucional, cultural, humana… “He intentado acercarme a una historia total en el inmenso espacio del mar y sus orillas”, ha afirmado.

La pericia de Martínez Shaw, que ha estudiado sobre todo desde el siglo XVI hasta los XVIII, se sitúa en la historia del comercio, pero también al tratar temas como por ejemplo la economía, la política, la cultura, la religión, la demografía, los derechos humanos, el arte, el cine o la literatura desde una perspectiva global e interrelacionada, tal y como han destacado Josep Fàbregas i Judit Vidal. Por ejemplo, ha prologado, supervisado o llevado a cabo trabajos alrededor de la economía y el comercio en el Camp de Tarragona, sobre todo del aguardiente, y ha parado especial atención a las relaciones comerciales entre Cataluña y América. De hecho, su tesis doctoral, Cataluña en la carrera de Indias 1680-1756, continúa siendo, más de 50 años después, “una obra fundamental en los estudios del comercio con América”, ha dicho Fàbregas en el laudatio, el discurso de alabanza de los padrinos.

El paranimfo del Rectorado se ha llenado con los doctores y las doctoras que han acompañado a Martínez Shaw..

“Cuando se inicia algún tipo de investigación y se buscan referencias bibliográficas lo primero que hay que hacer es averiguar si ha escrito algo sobro el tema. Hay pocos campos del conocimiento que no haya tocado”, ha afirmado Fàbregas, que también ha destacado “el compromiso social y el talante democrático, manifestado en las tareas y cargos que ha desarrollado, y en su implicación y lucha durante los últimos años del franquismo”.

Los padrinos del acto han recordado la vinculación “muy estrecha” con la URV, ayudando en la formación de personal investigador y en la consolidación del área de Historia Moderna, con la cual ha colaborado durante muchos años, ya desde los tiempos de la delegación tarraconense de la Universitat de Barcelona. De hecho, el mismo Martínez Shaw ha recordado que, como vicerrector de la UB, participó en el proceso de creación de la URV. Fàbregas y Vidal también han destacado su dedicación “a la divulgación del conocimiento con un fuerte compromiso social y humanístico”. Unos treinta libros, entre publicaciones propias y coordinaciones, casi trescientos cuarenta artículos y alrededor de cincuenta tesis dirigidas, además de comisariar numerosas exposiciones internacionales y asesorar en películas históricas, avalan su trayectoria.

Un momento del acto, celebrado en el paranimfo del edificio del Rectorado.

Después de la felicitación del presidente del Consejo Social de la URV, Josep Poblet, que ha destacado la ejemplaridad, el rigor, la minuciosidad, la exigencia y la vigencia de sus estudios, el rector, Josep Pallarès, ha cerrado el acto recordando que la concesión a Martínez Shaw del máximo galardón académico es el reconocimiento a una manera de entender el conocimiento y el compromiso universitario, además de su papel en la renovación de la historiografía moderna, “abriéndola a perspectivas globales y recordando que la historia no es un relato fragmentado sino una trama compleja de relaciones económicas, sociales, culturales y humanas”. Según Pallarès, Martínez Shaw recuerda la utilidad social del conocimiento histórico para investigar el pasado, comprender el presente y proyectar el futuro, y que la universidad pública tiene que tener esta misma vocación. “El conocimiento que generamos tiene que ser útil, transformador y emancipador”, ha afirmado Pallarès, según el cual Carlos Martínez Shaw ha consolidado la historia como una “herramienta de comprensión, crítica y esperanza”.

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