01/08/2018 Entrevista

Tinka Schubert, Investigadora Juan de la Cierva en el grupo de investigación SOCIETAT-Anàlisi social i Organitzativa

“Las personas que saben que se está produciendo acoso se convierten en cómplices”

¿Cuál es el contexto que favorece que se produzca acoso en la Universidad?

La universidad sigue teniendo unas estructuras muy feudales, que dificultan que las personas que sufren violencia de género no denuncien. Estas estructuras provocan un silencio: las personas que saben que se está produciendo acoso se convierten en cómplices.

¿Cómo definirías el acoso sexual?

El acoso sexual es una forma de discriminación de género que manifiesta un abuso de posición sobre las víctimas, principalmente mujeres. La mayoría, además, se enfrentan a un doble maltrato. Aparte del acoso sufren la incomprensión e incluso la hostilidad del entorno del acosador, que no le da credibilidad o la acusa falsamente.

¿A qué otros obstáculos deben enfrentarse las víctimas?

Cuando las víctimas intentan denunciar normalmente se encuentran con una normalización. En primer lugar no saben a quién acudir, y cuando acuden a alguien se encuentran con que no les dan importancia al problema. Aparte de eso, cuando denuncian, las personas que los apoyan para denunciar son desacreditadas públicamente.

¿Qué es el acoso sexual de segundo orden?

Las estructuras de poder lo que hacen es encubrir los agresores. Las personas que intentan apoyar la víctima también son desacreditadas. A esto se le llama acoso sexual de segundo orden, y dificulta mucho el proceso para poder avanzar en la prevención del acoso sexual en la universidad.

¿Qué han hecho las universidades ante esta problemática?

La Ley de Igualdad de Género ha obligado a las universidades públicas a desarrollar protocolos para detectar y resolver casos de acoso. Sin embargo, la única manera de avanzar es que todos los miembros de la comunidad universitaria tomen conciencia sobre la importancia de aislar el acosador, denunciar su actitud y apoyar a la víctima.

¿Y cuál es la situación actualmente?

Los estudios nos indican que sólo se denuncia un 10% de los casos. Por tanto, tenemos que favorecer que las personas puedan denunciar. Y por eso es importantísimo que quien da apoyo a las víctimas también tenga protección porque mientras haya impunidad y personas que no apoyen a las víctimas, no se puede avanzar.

¿Cuál es la solución?

Debe haber un compromiso real por parte de la universidad que implique proteger, tanto a la víctima, como las personas que lo apoyan.

Romper el silencio:

Ciencia en 1 minuto: ¿Qué es el acoso sexual de segundo orden?


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