23/05/2018

Las personas bilingües tienen los dos idiomas activos en el cerebro al mismo tiempo

Un grupo de investigadores de la URV ha llevado a cabo dos experimentos para conocer la ruta del bilingüismo.

La pantalla muestra la dilatación pupilar de una participante del estudio.

Diversas investigaciones en el ámbito de la psicolingüística han demostrado que las personas bilingües tienen las dos lenguas activas simultáneamente de forma constante; es lo que han llamado coactivación. Miembros del Departamento de Psicología de la URV han llevado a cabo dos experimentos que han permitido conocer la ruta del bilingüismo, es decir, cómo trabaja el cerebro de estas personas cuando procesa las palabras.

El primer experimento lo han hecho con potenciales evocados las investigadoras Cornelia Moldovan, Pilar Ferré y Rosa Sánchez, junto con Josep Demestre -del Grupo de Investigación en Psicolingüística (GIP) y adscritos al Centro de Investigación en Evaluación y Medida de la Conducta (CRAMC). Se trata de un método de exploración neurofisiológica que estudia la respuesta del sistema nervioso central a estímulos sensoriales externos. Para hacerlo, colocan una serie de electrodos superficiales a la persona que participa en el estudio de manera que se recogen los impulsos eléctricos que viajan a través de las neuronas hasta áreas específicas del cerebro.

Una pantalla muestra los indicadores de los potenciales evocados de un participante del estudio mientras el investigador del grupo de investigación Roger Boada le coloca gel conductor para que haya transmisión.

Los investigadores han observado que las personas bilingües catalán-castellano acceden directamente al significado de las palabras desde la lengua de la cual son menos competentes. Es decir, no necesitan pasar a través de la lengua dominante para reconocer que dos palabras son traducciones. Esta es una característica de los bilingües que viven en una sociedad con una fuerte inmersión en las dos lenguas, como ocurre en Cataluña.

Con la metodología de los potenciales evocados, los investigadores han registrado la actividad cerebral de forma constante -han obtenido datos cada milisegundo- y han identificado qué componentes se activan y con qué están asociados: con la ruta de acceso al significado o en la forma.

El fenómeno de la coactivación se ha demostrado previamente con estudios de conducta (midiendo el tiempo de respuesta) y con potenciales evocados, pero este grupo de investigación también lo ha podido corroborar con un nuevo parámetro de medida: la dilatación pupilar.

La dilatación de las pupilas

El segundo experimento, llevado a cabo por Marc Guasch, Pilar Ferré y Juan Haro, ha evaluado la dilatación pupilar para conocer de qué manera los participantes procesan las palabras cognadas, es decir, aquellas que comparten significado y ortografía o pronunciación similar en dos lenguas. Un ejemplo sería la palabra avió, que en castellano es avión.

El investigador del grupo de investigación Marc Guasch analiza la dilatación pupilar de una participante del estudio.

La dilatación de las pupilas es una medida fisiológica que no está sujeta al control de los participantes, a diferencia del tiempo que tardan en responder, por ejemplo. Asimismo, está demostrado que las pupilas se dilatan más cuando se hace un esfuerzo cognitivo mayor.

El experimento ha consistido en pedir a los participantes que indicaran si el conjunto de letras que se les mostraba eran palabras que existen en castellano o no lo eran. Con esta prueba se puede analizar qué esfuerzo cognitivo les supone reconocer las diferentes palabras. Mientras hacían la tarea, se ha registrado el diámetro de la pupila.

Se les han enseñado palabras que no son dobletes en catalán y castellano como mesa, palabras cognadas como avión, que se parecen mucho entre las dos lenguas sin ser iguales, y palabras idénticas como reina. Los resultados determinan que la pupila se dilata más con las palabras no cognadas, menos con las cognadas no idénticas y mucho menos con las cognadas idénticas. Por lo tanto, se concluye que las personas bilingües tienen activas las dos lenguas porque reconocen las palabras más fácilmente si tienen algún tipo de semejanza. En cambio, una persona que no tiene conocimiento de los dos idiomas tarda el mismo tiempo y hace el mismo esfuerzo cognitivo para reconocer las palabras cognadas y no cognadas.

Referencias bibliográficas: Moldovan, Cornelia; Demestre, Josep; Ferré, Pilar, y Sánchez-Casas, Rosa: “The role of meaning and form similarity in translation recognition in highly proficient balanced bilinguals: A behavioral and ERP study”. Journal of Neurolinguistics (Febrero 2016). DOI: 10.1016/j.jneuroling.2015.07.002

Guasch, Marc; Ferré, Pilar, y Haro, Juan: “Pupil dilation is sensitive to the cognate status of words: further evidence for non-selectivity in bilingual lexical access.” Cambridge University Press (Enero 2017). DOI: 10.1017/S1366728916000651


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*