23/07/2021

El succinato es un metabolito que podría ser clave en el desarrollo de nuevos tratamientos para la obesidad o la diabetes

Conocer con más detalle sus funciones, tanto en situaciones fisiológicas como patológicas, es determinante en el desarrollo de nuevas herramientas clínicas para el tratamiento de pacientes con estas enfermedades

Un equipo científico del grupo de investigación en diabetes y enfermedades metabólicas (DIAMET), del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV), del CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM) y la URV liderado por la investigadora Sonia Fernández Veledo, ha publicado un artículo de revisión en la revista Trends in Endocrinology & Metabolism que ofrece una nueva perspectiva del succinato desde el punto de vista metabólico. El estudio aporta una mayor comprensión de este metabolito y podría abrir nuevas vías para el tratamiento de la obesidad y la diabetes. Este proyecto de investigación ha recibido una ayuda de cerca de un millón de euros en el marco de la convocatoria CaixaResearch de Investigación en Salud de Fundación «la Caixa».

La obesidad afecta a más de 650 millones de personas y la Organización Mundial de la Salud la considera una pandemia del siglo XXI. En los últimos años ha crecido el interés en la capacidad de señalización de los metabolitos energéticos – aquellos que nos ayudan a cubrir las necesidades energéticas del metabolismo- y de su capacidad de actuar como hormonas y que nos ayuden, por tanto, en el tratamiento de enfermedades como la obesidad, la diabetes y sus trastornos asociados. El succinato es uno de los que más interés está despertando por las capacidades que tiene, además, de actuar como molécula de señalización dentro y fuera de la célula.

Imagen del grupo de investigación DIAMET.

En este artículo de revisión se explica cómo el succinato, un metabolito que históricamente se asociaba con la obtención de energía y procesos inflamatorios, regula también la fisiología de tejidos que tienen una importante función metabólica, como el tejido adiposo, el músculo esquelético o el riñón, entre otros.

Además de su función como regulador del homeostasis energética, varios estudios han demostrado que patologías inflamatorias – entre las que se incluyen la obesidad y la diabetes – se asocian a un aumento crónico de los niveles circulantes de succinato. De hecho, los estudios llevados a cabo por el grupo DIAMET lo proponen como un biomarcador de disfunción metabólica.

Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que también puede existir un aumento transitorio de este metabolito en situaciones fisiológicas como el ejercicio o la ingesta, lo que apoya su función metabólica y su papel en el normal funcionamiento de nuestro organismo.

El succinato se convierte, por tanto, en un metabolito importante en la regulación no sólo de la respuesta inflamatoria sino que también del metabolismo. Conocer con más detalle sus funciones, tanto en situaciones fisiológicas como patológicas, es clave en el desarrollo de nuevas herramientas clínicas para el tratamiento de pacientes con obesidad y diabetes.

Referencia bibliográfica: Sonia Fernández-Veledo, Victòria Ceperuelo-Mallafré, Joan Vendrell, Rethinking succinate: an unexpected hormone-like metabolite in energy homeostasis, Trends in Endocrinology & Metabolism, 2021, ISSN 1043-2760, https://doi.org/10.1016/j.tem.2021.06.003.


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