27/01/2021

La aplicación Radar COVID duplica el número de contactos estrechos detectados respecto al sistema de rastreo manual

La revista Nature Communications hace públicos los resultados del primer estudio científico realizado para evaluar la fiabilidad técnica y epidemiológica de esta aplicación. Ha participado el catedrático de la Universitat Rovira i Virgili Àlex Arenas

El uso de la aplicación Radar COVID permite detectar hasta el doble de contactos estrechos de una persona infectada por el virus SARS-Cov2 en comparación con el sistema de rastreo manual. Así lo ponen de manifiesto los resultados del primer estudio científico que se ha hecho para evaluar esta aplicación, fruto de una prueba piloto realizada en la isla canaria de La Gomera el pasado verano. En esta investigación han participado Àlex Arenas, catedrático del Departamento de Ingeniería Informática y Matemáticas de la Universidad Rovira y Virgili; Lucas Lacasa, de la Universidad Queen Mary de Londres y Pablo Rodríguez, de la Asociación de Maquinaria Computacional, de Estados Unidos. Los resultados del estudio se han publicado en la revista científica Nature Communications.

El objetivo de esta investigación era verificar la efectividad técnica y epidemiológica del rastreo digital de contactos a través de la aplicación Radar COVID a instancias de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del gobierno español. Para ello se organizó del 29 de junio al 22 de julio una prueba piloto en La Gomera. El equipo investigador simuló una serie de infecciones por COVID en la capital de la isla, San Sebastián de La Gomera, a fin de comprobar el nivel y la precisión de esta tecnología en la detección de contactos estrechos a la hora contener varios brotes de coronavirus, que en este experimento simulado afectaban al 10% de la población que tenía descargada la aplicación. A través de una campaña de comunicación se animó a todas las personas que llegaban a la isla a descargarse la aplicación. Un 33% de ellas (más de 3.000 descargas) se la instalaron en sus dispositivos móviles y se lograron detectar 6,3 contactos cercanos por individuo infectado, una cifra que casi duplica la media detectada en la isla utilizando sólo el rastreo de contactos manual, de un 3,5.

«La cifra de contactos cercanos que se detectaron fue aproximadamente la misma que se esperaría que hubiera producido en la realidad, teniendo en cuenta los datos existentes», afirma el investigador Alex Arenas, quien añade que «el porcentaje de descargas estaba por encima del umbral necesario para que la aplicación empiece a ser eficiente», una cifra que los investigadores sitúan en un 20% de descargas, aproximadamente.

El rastreo digital de contactos se basa en el uso de aplicaciones de teléfonos móviles para hacer este rastreo y notificar a las personas sobre contactos que recientemente han dado positivo por COVID-19. Este sistema ya se ha introducido en países de todo el mundo para complementar el rastreo de contactos manuales, pero esta es la primera prueba empírica en entornos de brotes en el mundo real.

A pesar de su utilidad en tiempos de pandemia, este tipo de aplicaciones han despertado reticencias de una parte de la población. Por un lado, por el posible peligro de que se detecte un gran número de contactos cercanos falsos que puedan producir un colapso innecesario en los sistemas de salud. «Hemos comprobado que la aplicación permite afinar mucho la distancia de los contactos y sabemos que, por ejemplo, cuando hay paredes entre medio de dos personas la intensidad de la tecnología bluetooth baja», aclara Arenas. Por otra parte, la aplicación también ha suscitado recelos respecto al tema de la privacidad de los datos personales. En este sentido, el investigador asegura que la app es «totalmente privada» y el usuario sólo recibe la alerta de contacto pero sin ningún otro dato sobre su identidad. «Si tienes un positivo por PCR tu sistema de salud genera un número único aleatorio que puedes introducir en la APP -de forma voluntaria- y enviará una comunicación al resto de contactos estrechos que se hayan detectado a través de la aplicación . Este proceso es totalmente anónimo y hacen que el sistema sea muy seguro «, afirma.

Sin embargo, los investigadores advierten que el éxito de la aplicación depende de los propios gobiernos, que son quienes deben poner en marcha campañas de comunicaciones nacionales y efectivas para animar a las personas a descargarse y utilizar esta aplicación que, en Cataluña, todavía no está en funcionamiento.

Referencia bibliográfica: Rodríguez, P., Graña, S., Alvarez-León, Arenas A., E.E. et al. A population-based controlled experiment assessing the epidemiological impact of digital contact tracing. Nat Commun 12, 587 (2021). https://doi.org/10.1038/s41467-020-20817-6


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