La URV dispone de aulas y laboratorios simulados para las prácticas de los grados del ámbito de la salud, además de la existencia de dos centros, el CFIS y el CISTE, referentes en formación, innovación e investigación en simulación
La mejor manera de preparar el estudiantado de los grados relacionados con la salud, en el caso de la URV los de Enfermería, Medicina, Fisioterapia y Nutrición Humana y Dietética, es afrontando situaciones lo más parecidas posible a los casos que tendrán que tratar cuando trabajen como profesionales. Y, para poderlo hacer, es básico contar con instalaciones, con los adelantos tecnológicos adecuados, que permitan crear simulaciones realistas. En la URV, las diferentes sedes de la Facultad de Enfermería disponen de aulas de simulación, con los instrumentos, la tecnología y maniquíes como pacientes simulados destinados a las prácticas del estudiantado; en la Unidad Docente del Hospital Universitari Sant Joan de Reus hay el Centro de Formación y Innovación en Simulación (CFIS), que proporciona unas condiciones idóneas para que el estudiantado de la Facultat de Medicina y Ciencias de la Salud trabaje en entornos de simulación médica cualquiera de las habilidades clínicas básicas, y el Campus Terres de l’Ebre acoge el Centro de Innovación y Simulación Territorial (CISTE), creado por la Cátedra de Innovación y Simulación en Salud de las Terres de l’Ebre de la URV, que, como lo CFIS, también está a disposición de los profesionales y de la ciudadanía en general para la formación continua y que ofrece las metodologías más innovadoras alrededor de la simulación.
El año 2016 empezó a funcionar en el Hospital Sant Joan de Reus el CFIS, que proporciona unas condiciones idóneas para trabajar, en entornos de simulación médica, cualquiera de las habilidades clínicas básicas. La intención del centro es ofrecer las mejores condiciones para formar competencialmente el estudiantado y también los profesionales de la salud, y reducir así la tasa de error médico, tal y como asegura su director, Jordi Casanova, que también es médico del mismo hospital y profesor titular del Departamento de Medicina y Cirugia de la URV: “El centro cumple una función principalmente formativa, orientada a dos grandes grupos. Por un lado a la ciudadanía, con cursos de salud y de apoyo vital, y formación permanente para los profesionales, y, por otra, al estudiantado de los tres grados de la Facultad, con diferentes tipos de actividad durante el curso.” Por un lado, la centrada directamente en las asignaturas, muchas de las cuales son obligatorias, y por otra las ACOES (evaluación clínica objetiva estructurada), en que el estudiante se tiene que enfrentar directamente a un paciente simulado, que es un voluntario. Este paciente simulado, tal y como explica Casanova, también se lo tiene que formar en un caso clínico, en una patología, para que el estudiante “pueda entrevistarse con él como si fuera una consulta, o pueda explorarlo, o darle una mala noticia, un diagnóstico difícil, de forma que se ve en una situación real de la vida”.
“Estas prácticas son muy útiles porque los estudiantes entrenan las habilidades técnicas y las no técnicas, como ahora la escucha activa, la empatía y la asertividad”, dice la pedagoga del CFIS Cristina Pérez
Las prácticas en el entorno médico simulado que proporcionan las instalaciones del CFIS permiten al estudiantado adquirir un aprendizaje profundo, según explica Casanova, porque se ven en una situación real, solo, sin el profesor de prácticas como cuando están a su consulta, y con sus herramientas tienen que resolver la situación el mejor posible: “Por ellos es una experiencia muy formativa. Les proporciona una visión práctica de la vida real, no hay nada más real que atender un paciente, por lo tanto la simulación les permite hacer el entrenamiento porque esto sea exitoso y tener herramientas para defenderse, también ante pacientes complejos como los que se encontrarán.”

Cristina Pérez trabaja en el CFIS como pedagoga, y tiene la función de coordinar las actividades formativas que se realizan. También las que tienen que ver con los pacientes simulados a que hace referencia Jordi Casanova: “Estas prácticas son muy útiles porque los estudiantes pueden entrenar las habilidades técnicas, pero también las no técnicas, sobre todo las comunicativas, la escucha activa, la empatía y la asertividad, y hacerlo con un paciente simulado y en un entorno seguro es el paso previo a hacerlo en situaciones reales.”
Como pedagoga, Cristina Pérez tiene clara la idoneidad de las instalaciones, especialmente del laboratorio de habilidades comunicativas, en que se graban las actividades que se llevan a cabo con pacientes simulados “para que los estudiantes vean sus propias prácticas y puedan autoevaluarse”. Además de la importancia de los apoyos técnicos e informáticos, Cristina Pérez destaca que las instalaciones “promueven este aprendizaje activo”. Así, según Pérez, las prácticas simuladas garantizan que los y las estudiantes, antes incluso de hacer prácticas reales con pacientes, tengan este bagaje, este aprendizaje, que es un valor añadido que no se da en todas las universidades y que tiene un impacto real en su formación.
La ludificación en la simulación
La URV participó hace un par de años en el desarrollo de una herramienta pedagógica pionera, una simulación virtual ludificada para ser utilizada en las aulas de los estudios en Enfermería. Creada por los grupos de investigación en Enfermería Avanzada (Caring) y ARGET (Applied Research Group in Education and Tecnology), se trata, a través de una cámara subjetiva, de la simulación de un caso real, en que hay que ir respondiendo las preguntas que plantea la situación. El montaje de la simulación, con actores, vestuario, maquillaje y escenificación para hacerla verosímil, con la participación incluso de profesionales de los Servicios de Emergencia de Médicas de Catalunya, no se aleja tanto de la producción, por ejemplo, de un cortometraje de cine. Más allá de la simulación, el proyecto también incluye las guías pedagógicas para utilizarla y, sobre todo, para crear de nuevas.
Josep Maria Barroso, pediatra del Hospital Sant Joan y profesor de pediatría de la URV, forma parte de uno de los equipos de simulación del centro que imparte cursos de formación para médicos, residentes y estudiantes en el manejo del niño grave, tal y como explica. Son cursos en que el contenido teórico se complementa, a la parte final, con el taller al CFIS en que “se ponen en práctica todos los conocimientos adquiridos”.
Casanova destaca la importancia, para la URV y el territorio, de contar con un centro de estas características, también porque abre la puerta a la innovación docente: “Muchas veces tenemos ideas que queremos llevar al aula, pero no tenemos claro cómo introducirlas, y lo CFIS puede facilitar una estructura de apoyo para llevarlas a cabo, sobre todo a través del pedagogo y del técnico.” Según Casanova, esta posibilidad equipara la URV a otras universidades públicas y privadas de alto nivel. Disponer de espacios de simulación, de formación en simulación y de investigación e innovación docente, “motiva mucho el profesorado esto como el estudiantado, incluso en la hora de hacer trabajos de investigación”.
“La docencia, y su mejora, es muy importante y a veces la descuidamos”, admite el director del CFIS, que asegura que el CFIS tiene la voluntad de continuar abriéndose a la ciudadanía y a la mejora de la formación de los mismos profesionales, sobre todo los residentes y los de primeros años, y ya se piensa en las modernas y amplias instalaciones que habrá en la futura Facultat de Medicina y Ciències de la Salut al campus de Bellissens. El CFIS cuenta con la colaboración de la Diputació de Tarragona, el Colegi Oficial de Metges de Tarragona y la Fundació Privada Reddis.
Laboratorios de simulación en Enfermería
Los estudiantes de Enfermería de la URV, repartidos entre los campus Catalunya y Terres de l’Ebre y las sedes del Baix Penedès y de Vilafranca, también realizan las prácticas en entornos clínicos simulados de alta fidelidad y simulación inmersiva. Hay los llamados laboratorios de alta fidelidad, que cuentan con las tecnologías más avanzadas para reproducir situaciones reales y reacciones fisiológicas entre profesionales y pacientes. En el campus Catalunya, por ejemplo, se reproduce una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) realista para entrenar el estudiantado sin poner pacientes reales en riesgo.

El espacio permite a los estudiantes aplicar los conocimientos del grado en un entorno práctico y controlado con tecnología avanzada, como por ejemplo maniquíes simuladores de última generación (adultos, pediátricos y recién nacidos) que reaccionan fisiológicamente como pacientes reales. Además, el espacio incorpora sistemas de audio y video para analizar las intervenciones en tiempo real o diferido mediante la plataforma moodle.
Las estudiantes agradecen la posibilidad de hacer prácticas en entornos simulados muy fieles a la realidad para salir de la Universidad “mucho más muy preparadas y con más confianza para afrontar la profesión”
Famara Guerra y Maria Mora son dos de las estudiantes de la primera promoción del grado en Enfermería surgida a la sede de Vilafranca, inaugurada hace justamente cuatro años. Desde el principio, el centro ha contado con aulas de simulación, muy similares a las que se encuentran en las prácticas en los centros médicos, tal y como aseguran, lo cual es “clave” para su formación y para salir “mucho más muy preparadas y con más confianza para afrontar la profesión”. En estos entornos simulados llevan a cabo asignaturas, mayoritariamente obligatorias y de carácter práctico, que las preparan en los procedimientos, las valoraciones y los cuidados clínicos más habituales en la práctica enfermera. El aprendizaje progresivo de las competencias clínicas “en un entorno libre de las tensiones que producen las situaciones reales” les permite adquirir conocimientos, habilidades y actitudes antes de entrar en contacto con enfermos y familiares.

Innovación i simulación en Terres de l’Ebre
En una de las sedes de la Facultat d’Infermeria, al Campus Terres de l’Ebre, también se cuenta con un centro de formación de última generación que mujer respondida a las necesidades del estudiantado y también, como en el caso del CFIS, de los profesionales del sector sanitario público y privado, y otras disciplinas, a través de metodologías innovadoras como la simulación. Se trata del Centro de Innovación y Simulación Territorial (CISTE), creado el 2023 por la Cátedra de Innovación y Simulación en Salud de las Terres de l’Ebre de la URV.

Acreditación internacional de nivel para el CISTE
El Centro de Innovación y Simulación Territorial ha sido acreditado recientemente por la Society for Simulation in Healthcare (SSH), considerada el máximo referente internacional en el ámbito de la simulación clínica. Con esta acreditación, el CISTE se convierte en el primero y único centro de Catalunya y en el segundo del Estado español que recibe este distintivo, junto con la Universidad Europea de Madrid. El reconocimiento sitúa la URV en una posición destacada dentro del ecosistema de la formación en salud basada en simulación. El centro es gestionado por la Cátedra de Innovación y Simulación en Salud de las Terres de l’Ebre, que promueve la reflexión interdisciplinaria y la divulgación en el ámbito de la innovación y la simulación, y facilita la conexión entre la universidad, los agentes del territorio y el sector productivo.
La acreditación de la SSH es un sello internacional de calidad, rigor y excelencia que reconoce la metodología del centro, el talento y la solidez de su equipo multidisciplinario, su compromiso con la mejora continua y el impacto de las actividades formativas y de investigación que lleva a cabo. La apertura del CISTE fue posible gracias a las subvenciones del Ministerio de Innovación y Ciencia otorgadas a la Fundación Dr. Ferran y la Fundación URV, a la Diputación de Tarragona, y al Institut pel Desesenvolupament de les Comarques de l’Ebre (IDECE).
Las instalaciones del CISTE están situadas a la tercera planta del Campus Terres de l’Ebre y cuentan con una superficie superior de 200 metros cuadrados. El centro dispone, por ejemplo, de maniquíes de alta fidelidad e hiperrealistas, y de material y dispositivos de uso clínico. También integra tecnología inmersiva, una pared virtual y modelos de impresión 3D, que permiten hacer la experiencia formativa más vivencial, o herramientas de realidad virtual y aumentada para trabajar en un metaverso a medida según las necesidades y competencias del ámbito profesional. Cómo lo CFIS, también dispone de herramientas para la grabación y la transmisión de las actividades que se llevan a cabo. Su tecnología, como en el caso del resto de centros y aulas de simulación de la URV, se mantiene siempre actualizada.
Sílvia Reverté, directora de la Cátedra, destaca las diferentes facetas del CISTE, que tiene como objetivos la innovación, la investigación, la formación y la transferencia de conocimientos a partir de la simulación y la tecnología; actividades que se pueden aplicar a diferentes ámbitos, puesto que el centro ofrece espacios equipados tecnológicamente y conocimiento metodológico en simulación. Por ejemplo, se puede aplicar a la salud para la mejora de la seguridad del paciente y la eficiencia del rendimiento de los equipos clínicos; a la empresa, en términos de habilidades relacionales y directivas, y, obviamente, en la educación y a la innovación docente, con el desarrollo de técnicas creativas para el aprendizaje. Así, el CISTE ofrece un amplio abanico de cursos y Reverté afirma que es “un punto de referencia” que mejora la calificación profesional en el ámbito de la salud y otros sectores. Se trata de un centro que agrupa las diferentes entidades sanitarias públicas y privadas para identificar necesidades formativas comunes y que promueve su participación en la programación, “para ofrecer una formación especializada en el territorio, cosa que evita costes de desplazamiento y tiempo, de forma que es un atractivo”, según apunta.
El CISTE, por lo tanto, potencia la transmisión de conocimiento y la innovación en la formación en las Terres de l’Ebre. Desde que este territorio cuenta con el centro, todas las zonas del ámbito de influencia de la URV, hasta el Penedès y pasante por Reus y Tarragona, disponen de espacios específicos para desarrollar el alta simulación, con maniquíes de alta fidelidad y todas las herramientas y tecnologías que permiten trabajar habilidades y competencias en un entorno seguro, realista, inmersivo y sobre todo reflexivo en que mejorar los resultados del aprendizaje profesional. Todo ello, con la formación y la investigación como palos de pajar para potenciar el progreso y, a través de él, la mejora de la atención profesional en un sector, el de la sanidad, que ayuda como cabe otro a la calidad de vida de la sociedad.

