14/09/2020

Seis de cada diez estudiantes han sufrido o conoce alguien víctima de violencia contra LGBTIQ+ en las universidades catalanas

El proyecto Recercaixa UNI4freedom propone diez acciones con el fin que las universidades faciliten la denuncia y la protección de las víctimas

Una imatge del grup de treball del projecte UNI4Freedom.

¿Cuál es la situación del colectivo LGBTIQ+ en las universidades catalanas? ¿Qué pueden hacer estas instituciones para prevenir y erradicar la violencia que sufren? El proyecto “UNI4Freedom: Superando la violencia hacia el colectivo LGBTIQ+ en las universidades catalanas”, liderado por la URV con el apoyo por la ACUP y la Fundación “la Caixa”, ha dado respuesta a estas dos cuestiones para que las universidades sean un espacio seguro para el colectivo. Esta mañana se han presentado en una jornada los resultados de la diagnosis, que apunta que el 61% de los universitarios ha sufrido o conoce alguien víctima de violencia contra LGBTIQ+ a los campus, y se han expuesto diez acciones basadas en los programas que han funcionado en universidades internacionales para erradicar la discriminación.

Oriol Ríos, investigador del Departamento de Pedagogía de la URV y responsable del proyecto, explica que “hay una normalización de la violencia y se desconocen las diferentes tipologías de violencia que existen”. Por eso la encuesta realizada a 755 estudiantes de seis universidades catalanas profundizaba en todas las formas de violencia que pueden sufrir las personas LGBTIQ+. Así, las que se producen más a menudo en los campus son el hecho de tener que esconder la condición sexual o la identidad de género (45%) y los comentarios discriminatorios (17%).

La presentación de los resultados se ha organizado en una jornada de debate en línea.

“La universidad es un espacio proclive a trabajar estos temas”, explica Ríos, pero esto no es suficiente, puesto que hace falta “que sean también un lugar seguro para las personas LGBTIQ+, se facilite la denuncia, se apoye las víctimas y a las personas que apoyan a las víctimas”. De hecho, cerca del 23% de las víctimas no explican a nadie que lo son, y solo el 31,1% de los estudiantes conoce si su universidad tiene un servicio donde recorrer un caso de violencia contra LGBTIQ+. Así lo determina el proyecto UNI4Freedom, que, además de la encuesta a los estudiantes, también ha entrevistado 30 miembros de las diferentes comunidades universitarias, entre estudiantes, Personal Docente e Investigador, Personal de Administración y Servicios y los responsables de las unidades de igualdad de las seis universidades participantes: Universitat Rovira i Virgili, Universitat de Barcelona, Universitat de Lleida, Universitat de Girona, Universidad de Vic y Universitat Ramon Llull.

Para que los campus tengan el clima propicio para facilitar la erradicación y denuncia de la violencia, los investigadores proponen diez medidas basadas en las actuaciones implementadas en otras universidades del mundo y que han demostrado científicamente tener un impacto social y un resultado de mejora. Son las siguientes:

  • Formar a toda la comunidad universitaria en evidencias científicas para identificar la violencia contra el colectivo LGBTIQ+, especialmente durante la acogida del alumnado de primer curso universitario.
  • Incluir la discriminación por orientación sexual, identidad y expresión de género de primer y segundo orden de forma explícita a las políticas y normativas universitarias.
  • Crear redes de solidaridad que apoyen y que fomenten alianzas entre los diferentes colectivos (LGBTIQ+, minorías étnicas y religiosas, personas heterosexuales, personas con discapacidades)
  • Actuar e informar en caso de presenciar una situación de violencia contra una persona LGBTIQ+, apoyando y protegiendo la víctima sin revictimitzar.
  • Dar visibilidad al colectivo a través de actividades de sensibilización.
  • Establecer una oficina de atención y apoyo en el colectivo LGBTIQ+ con representantes de toda la comunidad universitaria, que vele por la activación de los protocolos al recibir una denuncia.
  • Incluir contenidos curriculares sobre las aportaciones de personas LGBTIQ+ al avance de la ciencia y la sociedad.
  • Asegurar que la documentación y los trámites universitarios son inclusivos con todas las personas del colectivo LGBTIQ+.
  • Organizar los espacios para que sean inclusivos y prioricen la libertad individual de todas las personas.
  • Hacer evaluaciones periódicas del clima de las universidades en relación con la inclusión del colectivo.

Estas medidas formarán parte de la guía de recomendaciones que se ha validado en la jornada final del proyecto y que próximamente recibirán todas las universidades catalanas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*