25/06/2019

iMiCROQ capta 1,2 millones de euros para un nuevo dispositivo que detectará patógenos en los alimentos en menos de 24 horas

El equipo de análisis permite detectar la gran mayoría de bacterias e identifica en pocos minutos virus, micotoxinas o alérgenos, para mejorar la seguridad alimentaria y prevenir enfermedades transmitidas por la contaminación en alimentos

Una imagen de las instalaciones de iMiCROQ en el Polígono Industrial Riu Clar (Tarragona).

iMiCROQ ha contado con el apoyo de ACCIÓ -la agencia para la competitividad de la empresa que depende del Departamento de Empresa y Conocimiento-, para acceder a los 1,2 millones de euros de ayuda del SME Instrumento de la Comisión Europea que les permitirá mejorar este dispositivo que la empresa creó en 2013.

La solución de iMiCROQ, que se dirige a empresas de la industria alimentaria y laboratorios de control de calidad, automatiza los análisis de alimentos para facilitar la identificación de sustancias que supongan un riesgo para las personas y evitar que provoquen infecciones o enfermedades. Concretamente, la plataforma de la empresa catalana integra en un único equipo diferentes tipologías de ensayos para detectar agentes infecciosos o patogénicos, como las bacterias de la salmonela o la listeriosis, o virus, además de alérgenos como el gluten o los frutos secos. La solución, que se puede utilizar en las instalaciones de las empresas, incluye test de ADN para identificar la especie de las bacterias e inmunoensayos, entre otros, que analizan muestras de alimentos, agua, polvo, ambientales o excrementos animales.

 

El objetivo de iMiCROQ es identificar riesgos para la salud humana en diferentes puntos de la cadena alimentaria. Según el responsable de calidad de iMiCROQ, Diego Bejarano, “las enfermedades transmitidas por alimentos provocan 420.000 muertes cada año, mientras que las infecciosas suponen un 16,2% del total de muertes en el mundo, y por ello, detectar los agentes infecciosos de manera rápida y fiable es una cuestión de seguridad pública “. La empresa sigue trabajando en el desarrollo de la plataforma para ofrecer más aplicaciones e incorporar otros tipos de tests.

“Si detectamos la presencia de la salmonela en una granja, por ejemplo, podemos actuar antes de que llegue a afectar a los alimentos que se produzcan o, incluso, detener la venta de un producto potencialmente contaminado antes de que llegue al supermercado “, explica Bejarano. Este proceso se realiza en un “tiempo inferior al que ofrecen los métodos utilizados hasta ahora y de manera más económica porque se agrupan diferentes tests en un solo equipo”. Con la integración de los diferentes ensayos en un solo dispositivo automatizado, iMiCROQ facilita también la reducción de la inversión necesaria para estos análisis, el espacio de trabajo que se necesita en el laboratorio y el tiempo de dedicación de personal, que hasta ahora las realizaba manualmente o mediante equipos de coste elevado. “Buscamos así concienciar a las empresas para que incrementen este tipo de estudios en sus productos y mejorar la salud alimentaria”, asegura.

iMiCROQ es una spin-off de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona creada en 2010 con el apoyo de su Unidad de Valorización y Comercialización. Actualmente tiene una plantilla de 20 trabajadores. La empresa espera comenzar las pruebas piloto de la plataforma durante el año 2020 con empresas potencialmente usuarias de su solución. iMiCROQ cuenta con distribuidores en diferentes países de Europa, Asia, África y América del Sur y actualmente tiene como objetivo incrementar su presencia internacional en estos mercados.

La empresa tarraconense ha contado con la asesoría de ACCIÓ, nodo de la red Enterprise Europe Network (EEN) en Cataluña, para acceder al SME Instrument, y los servicios de coaching que ofrece la Comisión Europea a todos los beneficiarios de la ayuda.


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