10/11/2022

Encuentran restos humanos de hace 15.000 años en Vimbodí i Poblet

Un equipo investigador de la URV-IPHES pone al descubierto una mandíbula humana perteneciente a un individuo infantil de 4-5 años de edad en el yacimiento del Molí del Salt. Se trata del fósil humano más antiguo hallado hasta ahora en el sur de Cataluña

Mandíbula humana pertanyent a un individu infantil de 15.000 anys recuperada en el jaciment del Molí del Salt. Foto: Maria D. Guillén / IPHES-CERCA.

Los trabajos llevados a cabo durante el pasado mes de mayo en el yacimiento del Molí del Salt (Conca de Barberà) formarán parte de la historia de la evolución humana y la Prehistoria catalana. La excavación del nivel B2 ha sorprendido al equipo investigador con un hallazgo excepcional: los restos de una mandíbula humana perteneciente a un individuo infantil de unos 4-5 años de edad con una cronología en torno a los 15.000 años antes del presente. Los resultados de las excavaciones se han dado a conocer este jueves en una rueda de prensa en la que han participado la consejera de Cultura del Consell Comarcal de la Conca de Barberà, Sílvia Iturria; el alcalde de Vimbodí i Poblet, Joan Canela; la jefa del Servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat de Catalunya, Maite Miró, el director del IPHES-CERCA, Robert Sala y los directores de las excavaciones, Manuel Vaquero, investigador de la URV y del IPHES y Susana Alonso, investigadora del IPHES-CERCA.

Mandíbula humana del Molí del Salt en el lugar donde fue localizada el mes de mayo pasado. Foto: Manuel Vaquero URV/IPHES.

Desde el punto de vista taxonómico, este individuo corresponde, como todas las poblaciones fósiles del Paleolítico Superior, a la especie, el Homo sapiens. La mandíbula está prácticamente entera, aunque se encontró rota en dos fragmentos. Conserva parte de la dentición, concretamente dos molares deciduos a cada lado. Se halló asociada espacialmente a una estructura de piedras de planta semicircular que podría haber sido construida por los humanos. Sin embargo, la relación entre esta estructura y los restos humanos todavía está por determinar y probablemente por eso habrá que esperar a la finalización de los trabajos en este nivel. En caso de confirmarse esta relación, es probable que aparezcan más restos humanos en próximas campañas.

La mandíbula humana se encontró aasociada espacialmente a una estructura de piedras de planta semicircular que podría haber sido construida por los humanos. Foto: Manuel Vaquero / URV-IPHES.

En la Península Ibérica, el hallazgo de restos humanos del Paleolítico Superior es algo excepcional. En el caso específico del final del Magdalení, la mayoría de los restos son hallazgos aislados, a menudo recuperados en excavaciones antiguas. La mandíbula del Molí del Salt se suma a los pocos yacimientos catalanes que han proporcionado restos de este período, como la Balma de Guilanyà (Solsonès) o la Cueva Grande (La Noguera), y se convierte en el fósil humano más antiguo hallado hasta ahora al sur de Cataluña.

A partir de ahora se llevarán a cabo un conjunto de analíticas que aportarán una información muy valiosa sobre estas poblaciones. Los estudios genéticos permiten establecer su relación con otras poblaciones contemporáneas, así como con poblaciones anteriores y posteriores. Los datos disponibles en ese momento indican que el final del Paleolítico Superior fue un momento muy dinámico desde el punto de vista demográfico, con la llegada de nuevos grupos humanos que sustituyeron o se mezclaron con los que vivían en Europa hasta ese momento. En caso de que se pueda extraer ADN de la mandíbula del Molí del Salt se podrá establecer el papel de las poblaciones del sur de Cataluña en estas dinámicas demográficas. Por otra parte, los estudios isotópicos y de desgaste dentario aportarán datos fundamentales para conocer la dieta de los individuos infantiles en estos estadios finales del Paleolítico Superior.

Mandíbula humana del Molí del Salt en las instalaciones del IPHES-CERCA una vez finalizados los trabajos de consolidación y restauración. Foto: Maria D. Guillén / IPHES-CERCA.
Un campamento de cazadores-recolectores

El yacimiento del Molí del Salt se localiza en el margen izquierdo del río Milans (pequeño afluente del río Francolí), en el término municipal de Vimbodí y Poblet (Conca de Barberà). Se trata de un abrigo de conglomerados situado en una zona de transición entre las montañas de Prades y la Depresión Central catalana. Su ubicación, en una vía de comunicación natural como lo es el valle del Francolí y el pie de las montañas de Prades, es especialmente apropiada en el contexto de una forma de vida cazadora-recolectora, en la que la movilidad y el acceso a una diversidad de recursos naturales son aspectos esenciales. Esto explica que el Molí del Salt fuera ocupado de forma intermitente por poblaciones de finales del paleolítico superior a lo largo de más de 2.000 años.

Las excavaciones arqueológicas que se llevan a cabo desde el año 1999 han descubierto una secuencia estratigráfica de unos 2,5 metros de potencia con una importante secuencia de ocupaciones humanas correspondientes al Mesolítico y al Paleolítico Superior, datadas entre los 9.000 y los 15.000 años antes del presente. Sin embargo, la parte principal de la secuencia es la comprendida entre los 13.000 y los 15.000 años antes del presente, cuando tuvieron lugar las ocupaciones del fin del Paleolítico Superior.

Desde el punto de vista cultural, se trata de los últimos momentos del período que se conoce como Magdaleniano. Durante este tiempo, el yacimiento funcionó sobre todo como campamento residencial de poblaciones de cazadores-recolectores nómadas, que se instalaban de vez en cuando en este lugar.

Trabajos de excavación en el yacimiento del Molí del Salt. Foto: IPHES-CERCA.

Hasta ahora, el yacimiento del Molí del Salt ha proporcionado más de 50.000 restos arqueológicos, la mayoría herramientas de piedra y huesos de los animales que comían estas poblaciones de cazadores-recolectores. Como es habitual en los yacimientos de esta cronología que se encuentran en la vertiente mediterránea peninsular, la mayoría de los restos de fauna corresponden a conejos. Sin embargo, hay también restos de animales más grandes, como ciervos, cabras y jabalíes. Todas presentan evidencias claras (marcas de corte y fracturas) que indican que los animales fueron cazados y consumidos por los humanos.

En cuanto a los utensilios de piedra, casi todas son de sílex, material bastante abundante en torno al yacimiento. Se encuentra todo el abanico de herramientas típicas de un campamento de cazadores, tanto herramientas domésticas utilizadas en diferentes actividades (trabajo de las pieles, procesamiento de los recursos animales y vegetales) como puntas de proyectil utilizadas para la cacería.

También cabe destacar que en el Molí del Salt se han recuperado cerca de un centenar de conchas marinas perforadas que se utilizaban como colgantes por parte de los grupos humanos que ocupaban el yacimiento.

Piezas de arte mueble únicas en el mundo

Una de las singularidades del yacimiento del Molí del Salt es que ha proporcionado una importante colección de piezas de arte mueble, que la ha convertido en un referente para el estudio del arte mueble paleolítico, no sólo en Cataluña , sino también en el conjunto de la Península ibérica. Con una veintena de cantos rodados y placas de esquistos grabados, es ahora mismo la colección de arte mueble paleolítico más importante de Cataluña.

Cabe recordar que las evidencias de arte paleolítico siempre habían sido muy escasas en Cataluña, lo que representaba una clara anomalía en relación con el resto de la península.

La mayoría de los grabados corresponden a figuras de animales (ciervos, caballos, bueyes), pero de este conjunto de piezas descubiertas en el Molí del Salt sobresale una placa de esquisto con una serie de grabados muy especial. Los motivos semicirculares se han interpretado como la representación de cabañas, ya que su forma y sus proporciones responden a las características que se han observado en las estructuras de hábitat construidas por grupos de cazadores-recolectores contemporáneos. El conjunto de la composición correspondería, por tanto, a la representación de un campamento, posiblemente lo que podría haber habido frente al abrigo en el momento en que se hizo el grabado. Esta placa de esquisto se ha interpretado como un mapa de un campamento de cazadores de hace más de 13.000 años, único en el mundo.

Financiación

La primera campaña de excavación en el Molí del Salt se realizó en 1999 y los trabajos de investigación han continuado ininterrumpidamente hasta la fecha, con carácter anual. Cuentan con la financiación de la Generalitat de Catalunya, el Consell Comarcal de la Conca de Barberà y el Ayuntamiento de Vimbodí i Poblet, así como con el apoyo logístico del Ayuntamiento del municipio.

 

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