05/11/2026
La Cova de la Font Major obliga a repensar el mapa del arte paleolítico europeo
Un estudio del IPHES-CERCA y la URV sitúa la cueva de l’Espluga de Francolí entre los grandes conjuntos de arte paleolítico del Mediterráneo ibérico, con 280 motivos grabados, entre ellos 55 representaciones de animales

Un estudio del IPHES-CERCA y la URV sitúa la cueva de l’Espluga de Francolí entre los grandes conjuntos de arte paleolítico del Mediterráneo ibérico, con 280 motivos grabados, entre ellos 55 representaciones de animales
Durante décadas, el mapa del arte paleolítico europeo ha estado dominado por los grandes conjuntos de cuevas decoradas de la región francocantábrica, mientras que territorios como Cataluña parecían haber desempeñado un papel secundario en las primeras manifestaciones artísticas de las poblaciones humanas. Una investigación del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) y la Universitat Rovira i Virgili (URV) contribuye ahora a cuestionar esta interpretación y a reconsiderar el papel del nordeste de la península ibérica en la historia del arte paleolítico europeo.
El estudio, publicado en la revista científica internacional Antiquity y firmado por los investigadores Josep Maria Vergès y Míriam Salas-Altès, presenta el análisis científico del conjunto de grabados paleolíticos identificados en 2019 en la Cova de la Font Major, en l’Espluga de Francolí (Conca de Barberà). La investigación documenta 280 motivos gráficos, entre los que destacan 55 representaciones de animales, una concentración excepcional que sitúa la cavidad como el tercer conjunto de arte parietal paleolítico más importante de la fachada mediterránea de la península ibérica por el número de figuras animales, solo por detrás de las cuevas de Ardales y La Pileta, en Andalucía.
La magnitud del conjunto es especialmente significativa si se tiene en cuenta que, antes del descubrimiento de 2019, en Cataluña solo se conocían dos representaciones en cuevas atribuidas al Paleolítico, una de ellas de origen todavía incierto. La Font Major transforma este panorama y aporta nuevas evidencias sobre la distribución geográfica del arte paleolítico y la diversidad de las tradiciones gráficas desarrolladas en el Mediterráneo occidental.
«Hasta ahora, el arte rupestre paleolítico identificado en el nordeste de la península ibérica era muy escaso en comparación con el abundante registro de la región francocantábrica», explica Josep Maria Vergès, investigador del IPHES-CERCA y coautor del estudio. Esta aparente ausencia, señalan los investigadores, podría estar relacionada no solo con la distribución real de las manifestaciones artísticas prehistóricas, sino también con las dificultades para identificarlas y conservarlas.
Una tradición artística mediterránea con identidad propia
Una de las principales aportaciones de la investigación es que permite profundizar en el conocimiento de las expresiones artísticas de las poblaciones paleolíticas del Mediterráneo occidental. El análisis de las formas, los temas representados y las características de los grabados identifica particularidades que contribuyen a definir una tradición gráfica mediterránea diferenciada de las grandes manifestaciones artísticas de la región francocantábrica.
«Contrariamente a lo que se pensaba, el nordeste de la península ibérica conserva yacimientos de arte rupestre paleolítico de primer orden», destaca Míriam Salas-Altès, investigadora del IPHES-CERCA y la URV. «El arte mediterráneo de Europa occidental se enriquece ahora con un conjunto que nos permite caracterizar mejor una tradición gráfica con identidad propia, diferenciada de la francocantábrica».
Las cifras ayudan a entender la excepcionalidad de la Font Major. En la fachada mediterránea ibérica, aproximadamente el 75 % de los conjuntos de arte parietal paleolítico conocidos contienen un máximo de cinco representaciones animales, mientras que más del 90 % no superan las veinte. Con 55 figuras zoomorfas, la cavidad de l’Espluga de Francolí se sitúa muy por encima de estos valores.

Caballos, ciervos y un oso excepcional
Los grabados se concentran en las Gatoneres de Cal Palletes, un sector de galerías situado a unos 250 metros de la entrada actual de la cueva. Las representaciones se realizaron principalmente mediante incisiones sobre las paredes y los techos de la cueva, especialmente en las zonas más blandas y, en consecuencia, más frágiles. Para estudiarlas sin dañar las superficies, el equipo investigador ha recurrido a técnicas de documentación digital y modelos tridimensionales de alta resolución, que permiten analizar con detalle las características de los grabados.
Entre las figuras identificadas hay caballos, ciervos, bóvidos y caprinos. Destaca especialmente la representación de un oso, un animal poco habitual en el arte paleolítico, dibujado con las orejas en perspectiva frontal y la boca ligeramente abierta.
El conjunto incluye también numerosos motivos no figurativos, como agrupaciones de líneas paralelas, formas geométricas y otras composiciones de difícil interpretación. En algunos casos, los artistas prehistóricos podrían haber integrado las grietas, los relieves y las irregularidades naturales de las paredes en sus representaciones.
La cronología es otro de los aspectos relevantes del estudio. Las evidencias arqueológicas documentadas en el interior de la cavidad indican episodios de presencia humana entre hace aproximadamente 41.000 y 26.000 años. Aunque todavía no se dispone de dataciones directas de los grabados, sus características estilísticas y el contexto arqueológico sugieren que una parte importante de las representaciones podría corresponder a fases anteriores al Magdaleniense, periodo que se inicia hace unos 19.000 años.
Esta posible antigüedad refuerza el interés de la Font Major para estudiar las expresiones simbólicas de las poblaciones humanas del Paleolítico superior en el Mediterráneo occidental.

Del descubrimiento de 2019 a una nueva interpretación del arte paleolítico
Los grabados de la Cova de la Font Major se descubrieron el 30 de octubre de 2019, durante una campaña arqueológica del IPHES-CERCA. El hallazgo, que tuvo una extraordinaria repercusión mediática, se produjo pocos días después de la riada del Francolí, que había afectado gravemente a l’Espluga de Francolí y otras poblaciones de la comarca.
El descubrimiento resultó especialmente sorprendente porque las representaciones se encontraban en un sector de la cavidad que había sido frecuentado durante décadas y que incluso había formado parte de un recorrido turístico. Además, las características de las paredes, formadas principalmente por conglomerados irregulares, habían hecho pensar que la cavidad no reunía las condiciones adecuadas para contener arte paleolítico.
Desde la reapertura del acceso principal de la cueva, en 1957, miles de personas habían pasado por delante de aquellas paredes sin reconocer el origen paleolítico de los grabados. Algunos visitantes habían inscrito nombres, fechas y otros grafitis modernos que se superponían a las representaciones prehistóricas.
Siete años después de aquel descubrimiento, la publicación del estudio en Antiquity permite ir más allá del hallazgo inicial y comprender mejor la dimensión arqueológica, artística e histórica de este conjunto excepcional.
Los resultados también plantean nuevas preguntas sobre la distribución del arte paleolítico en Europa. Si un conjunto de esta magnitud pasó desapercibido durante décadas en una cueva intensamente visitada, otras manifestaciones artísticas podrían continuar sin identificarse en cavidades ya conocidas.
La Font Major se consolida así como un yacimiento de referencia para estudiar la diversidad de las expresiones artísticas del Paleolítico europeo. Al mismo tiempo, la excepcional fragilidad de los grabados pone de manifiesto la importancia de seguir investigando y preservando un patrimonio que todavía puede aportar nuevos datos sobre las poblaciones prehistóricas del Mediterráneo occidental.
Referencia bibliográfica: Vergès Bosch, J. M. & Salas-Altès, M. (2026). Filling gaps: the Palaeolithic rock art of the Cova de la Font Major on the north-east Iberian Peninsula. Antiquity. DOI: 10.15184/aqy.2026.10447
