15/05/2026
Las microcredenciales universitarias, formaciones breves y flexibles para mejorar las competencias y habilidades profesionales
La Fundación URV imparte cursos diseñados conjuntamente con las empresas o que cubren necesidades de sectores económicos

La Fundación URV imparte cursos diseñados conjuntamente con las empresas o que cubren necesidades de sectores económicos
Actualizar conocimientos profesionales y adquirir competencias de manera rápida y flexible. Este es el objetivo de las microcredenciales universitarias, los programas breves de formación que la Fundación de la Universitat Rovira i Virgili (FURV) ha puesto en marcha en colaboración con los sectores profesionales. Más de 500 personas se han matriculado este curso en alguna de las 42 microcredenciales ofertadas, que cuentan con reconocimiento europeo.
Bartomeu Pallejà, maestro del molino de la Agrícola de Salomó, es una de ellas y ha seguido el itinerario de cuatro microcredenciales sobre la producción y calidad del aceite de oliva. Lo ha impulsado el grupo de investigación Chemosens a petición del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, que había detectado en el sector una necesidad de formación especializada para conseguir y controlar un aceite de calidad. Para Pallejà, ha sido una oportunidad “para ampliar conocimientos, conseguir mejores calidades y conocer nuevas tecnologías del mundo del aceite. Siempre es difícil dejar el trabajo, pero un curso de estas características es la mejor manera de aprender”.
En este sentido, las microcredenciales se adaptan a los horarios del sector al que se dirigen. Esther Andreu, una de las dos mitades de los productores de aceite de oliva Torclum de la Bisbal del Penedès, explica que “el formato de semanas intensivas me ha gustado mucho porque las duraciones extensas son complicadas para la gestión de una empresa pequeña”.

Montse Mestres, directora del curso, investigadora del Departamento de Química Analítica y Orgánica de la URV y miembro de Chemosens, explica que a través de las microcredenciales de cuatro módulos (de una semana de 37,5 horas cada uno, y un módulo por mes) se han abordado todos los puntos clave de la obtención del aceite de oliva: cómo es este fruto, la cosecha y la producción; la obtención en sí; el acondicionamiento y el mantenimiento del aceite en buenas condiciones, con la gestión de la calidad a nivel de normativa y documentación; y, por último, la analítica, en la que los alumnos han aprendido la vertiente química y cómo realizar análisis en el laboratorio.
Para Mestres, el curso ha sido enriquecedor para todos, en buena parte por la diversidad de perfiles dentro del mismo sector (molinero de almazara, responsables de marketing, personal de campo que se encarga de todo el proceso y personal de ventas, entre otros). “Son muy participativos en todas las clases y tienen mucha facilidad para trabajar en equipo”, apunta Mestres.
El conocimiento de otro de los ámbitos en los que la URV es referente, la Enología, también se ofrece en forma de microcredencial. “De la formación consolidada que tenemos del grado en Enología, destilamos lo que necesita el sector en este momento”, detalla Olga Busto, directora del curso “Wine Tasting URV”. Una formación “sólida, práctica y concreta para que los profesionales de diferentes sectores puedan defender un vino: el de los gestores comerciales de bodegas y comercios, el del personal del sector turístico y el de la hostelería y la restauración”, puntualiza Pedro Cabanillas, coordinador académico.

En 90 horas, alumnos como Anna Torné, que trabaja en Covides y se dedica al enoturismo, aprenden sobre viticultura, enología, técnicas de cata y conocimientos de vinos de todo el mundo. “El temario es muy completo, sintético y ayuda a pulir los conocimientos generales que tenemos y aporta otros específicos”. Así, han combinado las catas de vinos del mundo con las bases teóricas sobre las técnicas de producción vitícola, los procesos técnicos y microbiológicos que intervienen en los sistemas de vinificación y los procesos de evolución, crianza y envejecimiento que se aplican a los vinos de diferentes zonas.
Joan Güell, también alumno del mismo curso, destaca el formato y, por su profesión, considera que poder cursar otras microcredenciales que permitan profundizar en aspectos concretos le sería de utilidad.
Durante este curso 2025-26, buena parte del alumnado ha podido disponer de ayudas para la matrícula, a través del Plan Microcreds.cat que la Generalitat puso en marcha con las universidades catalanas para impulsar este tipo de formación. Ahora deben ser los diferentes sectores profesionales y las empresas quienes pueden coordinarse con la FURV para cubrir necesidades formativas.
Así lo han hecho empresas como PortAventura que, a través de un acuerdo con el Centro Internacional de Formación Permanente en Turismo (ICLEAT), han diseñado conjuntamente tres microcredenciales para mejorar las competencias y habilidades de los diferentes perfiles de trabajadores del resort y responder a las nuevas demandas del sector turístico.
Los certificados que los profesionales obtienen al finalizar un programa de microcredenciales son válidos en Europa, a través del modelo European Learning Model y de la clasificación ESCO, lo que facilita el reconocimiento y la movilidad.
El programa de microcredenciales se enmarca dentro del Mecanismo para la Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea mediante fondos NextGenerationEU, como medida para priorizar las políticas de transición digital y ecológica, cohesión económica, demográfica, social y territorial.
