21/12/2021

La URV participa en un proyecto de descubrimiento científico para niños de tres a seis años

Hasta mañana se ha instalado en el Campus Educativo de Tarragona un espacio de experimentación y un jardín de las mariposas por donde han pasado más de 1.200 alumnos de 17 escuelas de la demarcación

Moverse libremente por un espacio diáfano y descubrir de primera mano distintos principios científicos. Ésta es la filosofía del Lab 0_6, un proyecto de educación científica dirigido a niños de tres a seis años impulsado por la Universitat de Vic en Manresa. Una parte de este material se ha instalado desde el 2 de noviembre en el Campus Educativo de Tarragona donde hasta mañana pasarán más de 1.200 niños de 3 a 6 años de un total de 17 escuelas de la demarcación y unos 140 alumnos del ciclo formativo de Técnico/a de Educación Infantil. La propuesta también la aprovechan estudiantes de la doble titulación de Educación Infantil y Primaria de la URV, a quienes se les hace formación en didáctica de las ciencias y también es útil para el propio colectivo de maestros, que descubre nuevas formas de tratar conceptos científicos en etapas iniciales. Esta iniciativa, además de la UManresa, ha estado liderada por Núria Garcia, miembro del Instituto de Ciencias de la Educación de la URV (ICE), el Campus Educativo de Tarragona y el Departamento de Educación.

El objetivo es fomentar la educación científica en las primeras edades a través del descubrimiento libre y la experimentación. Durante aproximadamente una hora los niños pueden acceder a un espacio completamente diáfano en el que se han instalado las diversas propuestas científicas del Lab 0_6. En este rato tienen libertad para recorrer la sala, tocar, mirar, oler y descubrir cada propuesta y material, desde microscópicos hasta túneles de viento, herramientas hidráulicas… Lo hacen sin guía ni instrucción, sólo movidos por su curiosidad. La idea es promover la mirada científica sobre fenómenos cotidianos a través de la iniciativa de los niños respecto a los distintos materiales, que potencian su curiosidad natural. Una vez finalizada la actividad, se sientan en el suelo formando un círculo con una especialista del equipo docente del Lab 0_6 que los anima a explicar qué han observado y a hacerse preguntas sobre su experiencia. El objetivo es que las ideas que surjan en este espacio se puedan trabajar posteriormente en la escuela.

Jardín de las mariposas

Mientras tiene lugar esta actividad en la sala, fuera les espera un jardín de las mariposas ideado por un equipo técnico formado por personal investigador de la URV, profesionales del ICE de la URV y personal técnico y de mantenimiento del Campus Educatiu de Tarragona, con la complicidad y ayuda de alumnos del Institut Cal·lípolis, que se han encargado del mantenimiento del espacio. Esta propuesta didáctica gira en torno al ciclo vital de estos insectos. El hilo conductor de las actividades es la Fada Vanessa, personaje inspirado en Vanessa atalanta, una especie de mariposa que en otoño inicia su migración hacia zonas más cálidas y que durante estas semanas se puede encontrar en el área mediterránea. «En primer lugar presentamos a los niños el jardín, donde todas las plantas aportan la comida necesaria para las mariposas a lo largo de su ciclo de vida. Después hablamos de Vanessa, que es el hada que se esconde en algún rincón del jardín y nos ayudan a buscarla», explica Maite Novo, investigadora del Departamento de Bioquímica y Biotecnología y profesora de Didáctica de las Ciencias en la URV.

Éste es el punto de partida de una actividad dinamizada que consta de diferentes propuestas, cada una de ellas adaptada a un estadio diferente del ciclo vital de este insecto: un laberinto de piedras blancas en forma de caminos concéntricos que se relacionan con el huevo -inicio y final de la vida de la mariposa-; otra actividad en la que, con pequeños troncos agujereados y unas cuerdas pueden elaborar un gusano -segundo estadio del ciclo de vida- y jugar con él; un eslabón grande del que cuelgan cintas de colores que simulan el estadio de crisálida y que representan el momento de recogimiento, silencio y metamorfosis -tercer estadio-, y finalmente diferentes propuestas orientadas a la observación e identificación de mariposas.

Tanto el Lab 0-6 como el jardín de las mariposas se han planteado como una prueba piloto con la idea de que el Campus Educativo de Tarragona se convierta, en un futuro, en un espacio de innovación educativa que integre en un proyecto común en escuelas, centros de formación profesional, institutos, aulas de educación especial y la Universidad. «Hemos convertido un edificio en desuso en un espacio de innovación educativa y el objetivo que tenemos es trabajar para que este espacio se convierta en un centro de referencia en el que se encuentren alumnos de todas las edades educativas y que, además, ofrezca formación para los futuros formadores», explica Jordi Balust, director del Campus Educativo de Tarragona.

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