09/09/2026

Los correfocs se celebran hoy con noches mucho más calurosas que hace setenta años

Un estudio analiza la evolución de la temperatura y del confort térmico durante seis grandes fiestas catalanas y alerta de un aumento del riesgo de malestar para participantes y público

Correfoc

Los correfocs, una de las expresiones más emblemáticas del patrimonio cultural inmaterial de Cataluña, ya no se viven bajo las mismas condiciones ambientales que a mediados del siglo XX. Las noches de verano en las que se celebran estas fiestas son hoy significativamente más cálidas y, en algunos casos, más incómodas desde el punto de vista térmico. Así lo concluye un estudio reciente de un equipo investigador del Departamento de Geografía de la Universidad Rovira i Virgili, que analiza la evolución de la temperatura y del confort térmico durante seis grandes correfocs celebrados entre 1950 y 2023 en municipios del litoral y del prelitoral catalán. Los resultados de este estudio se han publicado en la revista científica Climate.

La investigación se centra en los correfocs de Sant Pere en Reus, Les Santes de Mataró, Santa Anna del Vendrell, Sant Fèlix de Vilafranca del Penedès, Santa Tecla de Tarragona y la Mercè de Barcelona. Los investigadores han estudiado las condiciones climáticas nocturnas —entre las nueve y las once de la noche, la franja horaria habitual de estos actos— a partir de datos climáticos de reanálisis, y han calculado indicadores de confort térmico que tienen en cuenta no solo la temperatura, sino también la humedad y la percepción del calor por parte del cuerpo humano, considerando asimismo la velocidad del viento y la radiación térmica.

Los resultados muestran una clara tendencia hacia el calentamiento nocturno en la mayoría de las localidades estudiadas. En ciudades del prelitoral como Reus, el Vendrell o Vilafranca del Penedès, el aumento de la temperatura media durante los correfocs supera los 0,3 grados por década, una tendencia estadísticamente significativa que indica que estos actos se celebran hoy bajo condiciones mucho más cálidas que hace setenta años. A partir de los años noventa, las anomalías positivas —noches más calurosas de lo que era habitual en el periodo de referencia 1961-1990— se vuelven más frecuentes e intensas, mientras que las noches más frescas prácticamente desaparecen.

En las ciudades costeras, especialmente Barcelona, el incremento es más moderado o no significativo, un hecho que los autores atribuyen al efecto regulador del mar. Aun así, incluso en estos casos se observa una tendencia a situarse cada vez más cerca de los umbrales de confort térmico, sobre todo en las décadas más recientes.

Cuando se analiza la percepción del calor mediante el índice de calor y el índice climático térmico universal, el estudio constata una tendencia progresiva hacia situaciones de mayor incomodidad. Aunque la mayoría de los correfocs siguen celebrándose en condiciones consideradas seguras, aumenta la proporción de noches que entran en categorías de «precaución» o de «estrés térmico moderado», especialmente en municipios del interior y del prelitoral. Este hecho es relevante porque los correfocs implican una actividad física intensa, aglomeraciones y exposición directa al calor radiante de los elementos pirotécnicos, factores que pueden amplificar el malestar y el riesgo para la salud.

El estudio pone de manifiesto que el calentamiento nocturno asociado al cambio climático está modificando el contexto ambiental en el que se desarrollan estas celebraciones tradicionales. «Esta realidad puede tener consecuencias tanto para la seguridad y el bienestar de participantes y espectadores como para la propia organización de los actos, que podrían verse obligados a adaptar horarios, recorridos, duración o medidas preventivas», señalan los autores.

Aunque la investigación se basa en datos climáticos generales y no en mediciones a pie de calle, los resultados ofrecen una primera aproximación sólida al impacto del cambio climático sobre este aspecto del patrimonio cultural. En este sentido, el equipo investigador subraya la necesidad de integrar criterios climáticos y de confort térmico en la planificación de los correfocs para garantizar su continuidad en un contexto de noches cada vez más cálidas, especialmente en el área mediterránea.

Referencia bibliográfica: Olano Pozo, J. X., Boqué-Ciurana, A. y Saladié, Ò. (2026). Under the Heat of Tradition: Thermal Comfort During Summer Correfocs in Catalonia (1950–2023). Climate, 14(1), 15. https://doi.org/10.3390/cli14010015

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