27/05/2026
Recuperan variedades ancestrales de vid en Salou para estudiar su adaptación al cambio climático
La nueva plantación de 848 cepas en el Pla de Maset consolida el proyecto de recuperación del patrimonio vitivinícola local con la participación de la URV
La nueva plantación de 848 cepas en el Pla de Maset consolida el proyecto de recuperación del patrimonio vitivinícola local con la participación de la URV
Salou ha incorporado 848 nuevas cepas al proyecto de recuperación de variedades ancestrales de vid que impulsa en el parque del Pla de Maset, una iniciativa que combina patrimonio agrícola, investigación científica y desarrollo enoturístico. La nueva plantación da continuidad al proyecto iniciado en 2024 y consolida este espacio como un viñedo experimental orientado a recuperar variedades históricas prácticamente desaparecidas del territorio.
La plantación incorpora 348 cepas de pàmpol girat, una variedad tinta tradicional del Camp de Tarragona, y 500 cepas de escanyagos, una variedad blanca ancestral vinculada también al territorio y que se introduce por primera vez en el Pla de Maset. Con esta ampliación, que ha contado con la colaboración de la investigadora del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV Francesca Fort, el viñedo experimental alcanza cerca de un millar de cepas, con una distribución equilibrada de unas 500 plantas de cada variedad.
Fort destaca que la iniciativa permite estudiar “la resiliencia de la vid en un suelo arenoso”, una información especialmente relevante en el contexto actual de cambio climático y de episodios de sequía cada vez más frecuentes e intensos. Los suelos arenosos retienen menos agua y generan condiciones de estrés hídrico que pueden ayudar a comprender mejor la capacidad de adaptación de estas variedades tradicionales. La investigadora de la URV cuenta con una dilatada experiencia en investigación sobre vitivinicultura y es una de las especialistas más destacadas del mundo en genética de la vid.
En una visita a la plantación, el alcalde de Salou, Pere Granados, ha destacado el valor patrimonial e identitario del proyecto: “Nos permite seguir recuperando la vid de pàmpol girat e incorporar, como novedad en el Pla de Maset, la escanyagos, otra variedad ancestral vinculada a nuestra memoria agrícola”. Según Granados, la iniciativa “conecta a los salouenses con su historia agrícola y con un paisaje que forma parte de nuestra identidad colectiva”.
La segunda fase del proyecto ha permitido completar la parcela de cultivo con una estructura rectangular inspirada en las antiguas zonas agrícolas del municipio. El objetivo es recrear parte del paisaje agrario de los siglos XVIII y XIX y recuperar la memoria de un territorio donde la vid había tenido un papel destacado en la actividad económica y social.
El pàmpol girat es una variedad histórica bien adaptada al litoral tarraconense que desapareció de los cultivos locales durante los años sesenta. Las primeras cepas plantadas en el Pla de Maset procedían de la Finca El Encín, en Alcalá de Henares, una de las colecciones de variedades de vid más importantes de Europa. Este material vegetal tiene su origen en una muestra madre del Camp de Tarragona trasladada en 1975 desde la Estación Enológica de Reus hasta esta finca madrileña.
La voluntad del consistorio es que el Pla de Maset se convierta en un espacio visitable dedicado a la divulgación de la historia de la vid, del paisaje agrícola y de la recuperación de variedades autóctonas. En este sentido, el proyecto también forma parte de la estrategia municipal para impulsar una oferta turística más diversificada, sostenible y vinculada al patrimonio natural y cultural del municipio.
