07/06/2016

La dieta mediterránea alta en ‘grasa saludable’ no provoca aumento de peso

Adoptar un patrón de dieta mediterránea, rica en grasas de origen vegetal a partir de alimentos naturales (aceite de oliva y frutos secos) y sin restricción calórica se asocia a una ligera reducción de peso y menos circunferencia de la cintura abdominal, en comparación con una dieta baja en grasa en individuos con alto riesgo cardiovascular. Es la conclusión de un artículo que se ha publicado en la revista The Lancet Diabetes & Endocrinology este martes

El estudio sugiere que las directrices actuales de salud que recomiendan una dieta baja en grasas y en calorías crean un miedo innecesario por las grasas saludables presentes en la dieta mediterránea, de los que se conocen los beneficios para la salud. Según los autores, centrarse en aconsejar dietas bajas en grasa y basadas en contar las calorías y la falta de diferenciación entre lo que son grasas saludables y no saludables ha llevado en los últimos años a políticas paradójicas sobre la alimentación saludable.

Para llegar a esta conclusión, durante una media de cinco cinco años los investigadores controlaron a 7.447 pacientes con alto riesgo cardiovascular, a los que se recomendó seguir tres tipos de dieta: un grupo consumía una dieta baja en grasa (tanto de origen animal como vegetal) y los otros dos grupos seguían una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra o bien con una mezcla de frutos secos. Todos los participantes tenían alto riesgo cardiovascular o diabetes tipo 2 y más del 90% sufrían sobrepeso o eran obesos.

Los resultados principales de la publicación demuestran que la dieta mediterránea rica en grasas vegetales como el aceite de oliva y los frutos secos tiene poco efecto sobre el peso corporal o la circunferencia de la cintura, si se compara con las personas que siguen una dieta baja en grasa. De promedio, los participantes en los tres grupos perdieron un poco de peso, pero la pérdida más importante se observó en el grupo que siguió la dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra (0,88 kilos de reducción de peso en el grupo de aceite de oliva en comparación con 0,60 para el grupo de dieta baja en grasa y 0,40 para el grupo de frutos secos).

La circunferencia de la cintura incrementó en el tiempo de forma ligera en los tres grupos de intervención, tal como se observa en la población general. Sin embargo, en los individuos que seguían la dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra o frutos secos se comprobó un incremento menor (de 0,55 cm y 0,94 cm respectivamente) respecto al grupo que consumía la dieta baja en grasa, después de cinco años de seguimiento.

Cambios en las recomendaciones de salud

La obesidad es un factor de riesgo reconocido para las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. La recomendación estándar para la prevención y el tratamiento de la obesidad en los últimos años ha sido una dieta baja en grasa y la promoción de actividad física. De hecho, muchas organizaciones del ámbito de la salud como la OMS han recomendado limitar a un máximo del 30% las calorías que provienen de las grasas.

La evidencia científica actual y los resultados del presente estudio sugieren que el contenido total de grasa no es una forma útil de clasificar las dietas en más o menos saludables. Según los autores de este artículo, las recomendaciones deben ir dirigidas a comer más calorías provenientes de frutas, frutos secos, verduras, legumbres, pescado, yogur, aceites vegetales ricos en polifenoles y cereales poco procesados, al tiempo que consumir menos calorías provenientes de alimentos altamente procesados ricos en almidones, azúcar, sal o grasas saturadas. De hecho, la percepción de que toda la grasa es poco saludable y engorda ha generado una disminución en el consumo de grasa en la población de los Estados Unidos, pero la epidemia de obesidad y diabetes ha seguido creciendo en los últimos años.

Según el doctor Jordi Salas, la dieta rica en grasa ha tenido mala prensa, ya que se ha mantenido la creencia de que podría comportar un incremento del peso corporal, y por ello se ha recomendado evitar los fritos, la utilización de aceites o cocer los alimentos a la parrilla o cocidos. A partir de este estudio y de otras observaciones recopiladas en los dos últimos años, las recomendaciones alimentarias, según Salas, “tienen que cambiar, ya que hemos demostrado que una dieta mediterránea rica en grasa de origen vegetal no favorece la ganancia de peso corporal “.

De hecho, las guías alimentarias para la población americana recientemente publicadas ya tienen en cuenta que la dieta mediterránea es ideal para la prevención cardiovascular, aunque es rica en grasa vegetal. Según los investigadores, “el estudio PREDIMED ha sido uno de los que ha cambiado la historia de las recomendaciones internacionales para prevenir las enfermedades crónicas”, lo que se recoge en diferentes guías internacionales para la prevención de la enfermedad. Ahora estos resultados sugieren que no hay que recomendar que se disminuya la ingesta de grasas vegetales (aceite de oliva y frutos secos) a la hora de mantener el peso corporal.

El estudio lo ha dirigido el Dr. Ramón Estruch, del Hospital Clínic de Barcelona, y han participado dieciséis grupos de investigación de diferentes hospitales y universidades españolas. El catedrático Jordi Salas-Salvadó, director de la Unidad de Nutrición Humana, que pertenece a la Universidad Rovira i Virgili y al Instituto de Investigación Sanitaria Pere i Virgili, e investigador principal de la red CIBERobn del Instituto Carlos III, forma parte del equipo director del estudio, integrado por cuatro investigadores más. En Reus-Tarragona participaron 743 individuos a través del Servicio Catalán de la Salud y bajo la dirección del doctor Josep Basora, que también firma este artículo.

Prevención primaria de la enfermedad cardiovascular

PREDIMED es un estudio multicéntrico de intervención nutricional que se llevó a cabo en el Estado entre los años 2003-2011 con el objetivo de evaluar los efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular, los resultados principales de los cuales se publicaron en 2013 en una de las revistas con mayor impacto médico mundial, New England Journal of Medicine. El trabajo está financiado sobre todo por el Instituto de Salud Carlos III, principal órgano público de financiación de la investigación sanitaria.

Referencia bibliográfica: Ramon Estruch, Miguel Ángel Martínez-González, Dolores Corella, Jordi Salas-Salvadó, Montserrat Fitó, Gemma Chiva-Blanch, Miquel Fiol, Enrique Gómez-Gracia, Fernando Arós, José Lapetra, Lluís Serra-Majem, Xavier Pintó, Pilar Buil-Cosiales, José V. Sorlí, Miguel A. Muñoz, Josep Basora-Gallisá, Rosa María Lamuela-Raventós, Mercè Serra-Mir, Emilio Ros “Effect of a high-fat Mediterranean diet on bodyweight and waist circumference: a prespecified secondary outcomes analysis of the PREDIMED randomised controlled trial” Lancet Diabetes Endocrinol 2016 Published Online June 6, 2016 http://dx.doi.org/10.1016/ S2213-8587(16)30085-7.


1 comentario

  1. Marcela |

    Mira qué bien! Desconocía totalmente la existencia de una grasa buena, creo que tomaré algunos de sus consejos. Saludos.

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